Matrimonio del crimen

Octubre 14, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

El narcotráfico como financiador del terrorismo o de organizaciones al margen de la ley no es un asunto nuevo.En esa práctica se enmarca la red desmantelada en Europa, que proveía de armas a grupos yihadistas, con recursos provenientes de la venta de drogas ilícitas.Las cifras de lo incautado no dejan duda de que las intenciones era fortalecer los ejércitos fundamentalistas que como el Estado Islámico o Boko Haram siembran el terror en diversas partes del mundo.Además de los 108 detenidos en España, Italia, Francia y Grecia, se incautaron 11.400 armas, 10 toneladas de explosivos, un millón de cartuchos y 100 toneladas de hachís que eran transportados en barcos de diferentes banderas entre Turquía, otros países del Mediterráneo, Libia y Egipto.Colombia y América Latina conocen bien esa forma de financiar el terrorismo. Basta recordar la incautación de fusiles en Cali, que llegaron de México para abastecer milicias y bandas criminales, y fueron intercambiados por alijos de drogas con carteles de ese paísO cuando en 1999 Vladimiro Montesinos, entonces asesor del gobierno fujimorista, adquirió armas en Jordania para vendérselas a las Farc a quienes les alcanzó a entregar 10.000 fusiles.Ese es el problema cuando se juntan la política y el crimen organizado, en una espiral en la que no se sabe si es ella la que se pone al servicio de la delincuencia o viceversa.De lo que no hay duda es que ese ‘matrimonio’ está dirigido a hacer daño a la sociedad pacífica.

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