Mal ejemplo

Agosto 27, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Que a un magistrado de la Corte Constitucional se le tenga que retirar el fuero, y deba ser juzgado por la supuesta comisión de delitos, le hace un gran daño a la credibilidad y al buen nombre de la Justicia colombiana.Así ocurre con el magistrado Jorge Pretelt, quien deberá responder ante la Corte Suprema de Justicia y ante el Senado de la República por los graves hechos de corrupción de los que se le acusa, según los cuales habría recibido $500 millones de pesos para favorecer en una acción de tutela a la empresa Fidupetrol.Entendiendo que la presunción de inocencia debe acompañarlo hasta que sea vencido en juicio, el que el doctor Pretelt se haya negado a renunciar a su cargo como Presidente de la Alta Corte y continuara ejerciendo sus funciones, no le hizo ningún favor ni al Poder Judicial ni al proceso que duró 17 meses.Tomada la decisión por el Senado de declararlo indigno y quitarle el fuero que le confería su cargo, en un fallo inédito para Colombia, será la Corte Suprema la encargada de enjuiciarlo por los hechos de los cuales se le acusa.Es en un caso como este en el que la democracia debe operar en su plenitud y respetar los derechos del doctor Pretelt a la defensa. Pero ello no implica que la opinión pública deje de señalar y condenar lo que está sucediendo, ni que se impida la crítica a los males que afectan la administración de Justicia en Colombia.

VER COMENTARIOS
Columnistas