La bancarrota de Puerto Rico

Junio 08, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

En una década Puerto Rico pasó de ser un Estado con economía estable y futuro promisorio, a vivir su peor crisis económica, al extremo de verse obligado a declarar la bancarrota por la incapacidad de pagar sus obligaciones por US$73.000 millones.

Ese punto sin retorno al que llegó, empezó cuando en el año 2005 Estados Unidos eliminó las exenciones tributarias que beneficiaban a empresas que se establecieran en Puerto Rico.

Sin un plan alterno para incentivar la permanencia, los ingresos disminuyeron, mientras se destapó la corrupción a todo nivel y se sintieron las consecuencias de un Estado en extremo paternalista y populista.

Como resultado el desempleo se duplicó, la pobreza creció a su nivel más alto, el 10% de la población emigró de la isla y no quedó opción diferente a declararse en quiebra.

Hoy una Junta de Supervisión Fiscal es la que maneja las finanzas puertorriqueña y ordena el pago a los acreedores.

Y lo que es una crisis económica derivada de malos manejos, de decisiones equivocadas y corruptelas, se transformó en una puja política que pretende pasarle la responsabilidad a los Estados Unidos.

Ese es el propósito del referendo consultivo que se realizará el domingo, en el que los puertorriqueños votarán de nuevo si siguen siendo un Estado Libre Asociado, se independizan o se convierten en el Estado 51, así esa decisión le corresponda al Congreso de los Estados Unidos y no al gobierno de la isla sumida en la bancarrota.

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