Justicia para Venezuela

Abril 04, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Al declarar como “grave alteración inconstitucional” la situación en Venezuela, la Organización de Estados Americanos, OEA, hizo lo que debía.

Aprobado por 23 de los 34 países miembros de la organización, el texto es un paso importante para la aplicación de la Carta Democrática que fija mecanismos para intervenir en la nación afectada, y en caso extremo puede determinar su expulsión de la OEA cuando no se “asegure la plena restauración del orden democrático”.

El resultado se dio pese a la actuación bochornosa del Embajador de Venezuela, quien atacó a Colombia y a su Presidente y denigró de la Canciller argentina que actuó en representación de Mercosur.

Las jugadas de los aliados venezolanos tampoco sirvieron. Bolivia, país que asumió el lunes la presidencia pro tempore del Consejo Permanente de la OEA, pretendió infructuosamente suspender la sesión .

Al final sucedió lo que la América democrática esperaba y la América totalitarista temía, que se tuviera una posición clara de rechazo hacia el absolutismo que se tomó ese país.

A Maduro y su régimen le dijeron que no basta con echar para atrás los atentados cometidos por su Tribunal de Justicia.

Y le exigieron que respete los Derechos Humanos de los venezolanos, libere a los presos políticos, no persiga a la oposición ni desconozca el Poder Legislativo.

Y lo más importante, que el Gobierno de Maduro tome las medidas para acabar con los problemas sociales, políticos, económicos y de seguridad que creó el chavismo.

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