Intrigas y poder

Junio 01, 2012 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Con el respaldo que les dio a sus colaboradores más cercanos, el papa Benedicto XVI intentó bajarle la temperatura al escándalo provocado por la filtración de documentos privados del Vaticano.Pero su acción difícilmente servirá porque lo que se ha destapado en la Santa Sede es una lucha de poderes como pocas veces se ha conocido.Ya casi nadie cree que Paolo Gabriele, el mayordomo del Papa que se robó los documentos, haya actuado solo o esté a la cabeza de los hechos.Aunque el Pontífice negó que se investigue a otros prelados o a personas de su círculo próximo, todo indica que hay más implicados en la filtración de documentos dirigida a desacreditar a Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, firme candidato a ’papable’.Y a cuestionar el manejo a casos como el del obispo enviado a América tras denunciar las irregularidades en el Banco Vaticano. El ansia de poder y las intrigas desvelan por estos días al Papa y a la Santa Sede.

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