El mal ejemplo

El mal ejemplo

Diciembre 15, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Educar a las nuevas generaciones en valores como la honestidad y enseñarles a actuar con rectitud es el camino para desterrar la cultura de la trampa en Colombia.Pero qué se puede esperar cuando los mismos maestros son partícipes de acciones fraudulentas y recurren a artimañas buscando su propio beneficio.Ello sucedió con algunos docentes que habrían pagado entre siete y doce millones de pesos para obtener las respuestas de la evaluación que les hizo el Icfes el domingo anterior.Las pruebas, en las que participaron 224.147 personas, se hicieron para medir los conocimientos de los educadores y para llenar 21.342 vacantes, en cargos que van desde maestros hasta rectores en el magisterio público.Cómo se filtraron las cartillas, quién dio las respuestas, en qué momento terminaron estas en internet y por qué se permitió el ingreso de celulares, tabletas y portátiles a los sitios del examen, son algunas de las dudas que debe resolver la investigación que se adelanta.También se debe determinar cuántos docentes participaron del fraude y cuáles serán las sanciones que se les impondrán.A los maestros hay que brindarles el apoyo necesario para que cumplan con la labor de educar a los niños y jóvenes colombianos.Así mismo ellos tienen la responsabilidad no sólo de transmitirles conocimientos académicos, sino de ayudarlos a formar sobre todo con su ejemplo, para que sean buenos seres humanos, respetuosos de las normas y de los valores que les permiten convivir en sociedad.

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