El escándalo sigue

El escándalo sigue

Mayo 26, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

A Romero Jucá, hasta ayer ministro de Planificación de Brasil, no le quedaba otro camino que renunciar a su cargo.La conversación filtrada hace algunos días, en la que el funcionario sugiere que la única manera de detener la “sangría” de la persecución judicial por la corrupción descubierta en Petrobrás era cambiar al gobierno de Dilma Roussef, demuestra cómo desde muchos frentes se ha tratado de silenciar el peor escándalo en ese país.Desde antes de su designación en el gabinete presidencial de Michel Temer, se sabía que Jucá, quien además es diputado, estaba siendo investigado en un caso que ha involucrado también al expresidente Lula Da Silva, así como a funcionarios estatales, partidos políticos, congresistas y empresarios del gigante suramericano.También ha sido evidente el interés por desviar e incluso por detener una investigación judicial que ya le ha traído graves consecuencias políticas y económicas a Brasil.Una situación crítica que se ve aún más empañada por conversaciones como la sostenida por Jucá, así como por los esfuerzos de quienes están en el poder y tratan de ocultarla verdad de los escándalos.Si se quiere devolverle la credibilidad y la confianza a Brasil, lo mejor es que se conozca el alcance de lo sucedido en la estatal petrolera, los nombres de todos aquellos que tuvieron alguna participación y que se castigue a quienes hicieron parte de los hechos de corrupción que ahí se presentaron durante años.

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