El asunto es de ética

Mayo 19, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Los casos de personas que pierden la vida o quedan con problemas de salud por cirugías plásticas y estéticas mal realizadas deben tener respuesta.Ni las denuncias ni las tragedias que viven las víctimas han servido para acabar con las malas prácticas ni para detener a quienes han hecho de esa especialidad médica un negocio en el cual lo menos importante es la integridad de los pacientes.No sólo es la imprudencia de quienes recurren a las llamadas clínicas de garaje o a personas inescrupulosas para realizarse procedimientos estéticos o reconstructivos.Es ante todo la falta de ética de quienes sin tener la experiencia ni los estudios requeridos juegan con la vida de los demás.Por ello, lo que se necesita es una legislación, que regule esa especialidad, imponga normas claras sobre su ejercicio y haga más estrictas la vigilancia y las sanciones.Pero el mayor control debería salir de los mismos profesionales de la medicina, de sus asociaciones y de los tribunales médicos encargados de investigar la mala praxis.Mientras se siga aplazando la expedición de normas regulatorias, se homologuen títulos sin las debidas confirmaciones, haya indiferencia desde el mismo gremio sobre un problema tan grave y no se castigue con mayor dureza la falta de ética, las cirugías plásticas y estéticas mal realizadas seguirán siendo un mal que destruye vidas en Colombia.

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