Cultura de la ilegalidad

Septiembre 19, 2011 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

La ley que prohíbe la venta de licores a menores de edad no está hecha para molestar a la gente. Su propósito es defender a niños y jóvenes de la influencia del alcohol, y de paso proteger su integridad.De ahí el llamado que la Red Papaz, conformada por padres de familia de colegios de Cali, le ha hecho al Alcalde para que se cumpla la prohibición, con lo cual se protege a los menores.En la petición que hacen los padres, llama la atención la denuncia sobre el expendio de bebidas alcohólicas en sitios no autorizados como las droguerías; o las quejas porque las estaciones de gasolina se volvieron punto de encuentro de los jóvenes para consumir licor.Es claro que en Cali, donde parece haberse aposentado la cultura de la ilegalidad, la ley se volvió rey de burlas, y que importa más el negocio que la integridad y la vida de sus menores de edad.A la Administración Municipal hay que preguntarle dónde están los controles y por qué no se aplican las sanciones como corresponde.

VER COMENTARIOS
Columnistas