Autoridad y educación

Autoridad y educación

Marzo 12, 2012 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Cali ha sido más que tolerante con la combinación de licor y conducción de vehículos, como si se le olvidaran los cientos de accidentes y las decenas de muertos y heridos que dejan cada año. La ciudad se acostumbró a manejar uno de sus problemas más graves con campañas educativas que se vuelven retóricas y poco efectivas a la hora de persuadir al conductor borracho. Por eso es importante que la Secretaría de Tránsito esté ejerciendo la autoridad y persiga a quienes se les olvida que “trago y carro no van de la mano”.El Grupo operativo de control a la alcoholemia, presentado hace pocos días, tendrá la tarea de perseguir y sancionar a quienes manejen vehículos después de tomar alcohol.Ojalá, con autoridad y educación, los caleños entiendan ahora que no se trata de sancionarlos por capricho, sino de preservar su integridad y la de los que su irresponsabilidad pone en peligro.

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