Amenaza inaceptable

Amenaza inaceptable

Abril 26, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Tomándose vocerías que no les corresponden, los dirigentes de una de las llamadas barras bravas de la ciudad amenazaron con desórdenes si se autoriza la realización de un partido entre el Cortuluá y el Atlético Nacional en el Estadio Pascual Guerrero.

Nada más repudiable. El estadio es propiedad pública y como ocurre en cualquier ciudad civilizada, en él pueden realizarse las actividades deportivas y los partidos de fútbol que sean posibles.

Nadie, y mucho menos una barra de cualquier equipo, puede vetar o prohibir que el Pascual sea sede de cualquier evento, o decir que la ciudad está en riesgo si asisten sus hinchas, o los aficionados.

Que la barra Barón Rojo Sur sea compuesta por seguidores del América de Cali y tenga acompañamientos de algunas dependencias de la Alcaldía Municipal no implica que se le haya otorgado potestad alguna para vetar o autorizar cualquier encuentro de fútbol.

Y usar su capacidad de generar violencia para impedir un partido es una amenaza inaceptable que debe ser enfrentada por las autoridades como corresponde.

Por eso, el gobierno local y la Policía Metropolitana deben estar atentos para proteger los derechos de los caleños a usar su estadio como a bien tengan.

Los comunicados expedidos por los directivos de esa barra indican a las claras los procedimientos que se aplican en esa organización, que nada tienen que ver con la paz y la armonía en nuestra ciudad.

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