Al mejor postor

Agosto 04, 2017 - 11:30 p.m. Por: Editorial .

En medio de un creciente debate sobre las consecuencias que tendrá la negociación de su pase para el fútbol, el brasileño Neymar se convirtió en el jugador más caro en la historia.

El equipo francés París Saint-Germain (PSG) le pagó al Barcelona 222 millones de euros por tener los derechos deportivos de quien es una de las figuras del balompié mundial.

La transacción no incluye los pagos que se harán a Neymar por su transferencia ni el salario y los premios que recibirá, pero conocedores del negocio afirman que superará los 700 millones de euros.

Es sin duda una transacción sideral, ocasionada por la llegada de ‘inversionistas’ árabes o rusos que arriesgan enormes fortunas y convierten al deporte en una especie de ruleta.

Ésta es una evidencia más de que el fútbol está perdiendo su carácter deportivo para transformarse en un negocio con el cual se manipulan los sentimientos de los hinchas.

Además, aumentan la brecha entre unos pocos propietarios de los clubes con chequeras sin límites y la inmensa mayoría de los clubes que pasan afugias para mantener vivo el deporte con mayor número de adeptos en el planeta.

Un negocio que además se presta para transacciones oscuras, donde los jugadores se usan como piezas de marketing que atrae a los apasionados del deporte.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad