Voluntad y progreso

Abril 10, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El primer beneficio al reemplazar los 488 camperos que circulan en las laderas de Cali por 175 busetas integradas al MÍO es que a los usuarios del sector se les brindará por primera vez un transporte confortable y que se ajusta a las normas de circulación y tránsito.

La sociedad creada por los operadores de camperos de la zona de ladera es el primer paso para su integración al Sistema de Transporte Masivo de la ciudad. Y constituye el cambio que por décadas se ha reclamado para un sector que, ante la ausencia del Estado para atender sus necesidades de movilidad, no tuvo otra opción que recurrir a un servicio informal, ilegal y riesgoso.Gualas SAS, que agrupa al 70% de propietarios de los camperos, es el resultado de años de conversaciones entre Metrocali y los transportadores de la ladera de Cali en la búsqueda de una solución que les permitiera a éstos hacer parte del proyecto del MÍO. Un camino de baches en el que se han sorteado dificultades como la resistencia de los conductores a formalizarse, la preocupación de los usuarios por los costos de los pasajes y la incertidumbre sobre el éxito del Sistema Integrado de Transporte Masivo.Romper esos temores y convencer a los transportadores de las bondades de tener un sistema ordenado, seguro y eficaz es la labor en la que se empeñó el Municipio desde que se planteó el MÍO. Los últimos en aceptarlo han sido los propietarios de las llamadas gualas, que llevan 40 años y más atendiendo a las invasiones que fueron poblando las laderas del occidente de Cali, de forma desordenada y frente a un Municipio que no entendió o no supo reaccionar ante el problema social y urbanístico que se formaba. Hoy allí habitan 600 mil personas, para quienes su única opción de comunicarse con el resto de la ciudad ha sido ese sistema que no se somete a controles, no cumple con los requisitos técnicos y de seguridad y es un peligro rodante del que literalmente cuelgan la vida y la integridad de los pasajeros. El primer beneficio al reemplazar los 488 camperos que circulan en las laderas de Cali por 175 busetas integradas al MÍO es que a los usuarios del sector se les brindará por primera vez un transporte confortable y que se ajusta a las normas de circulación y tránsito. Llevarle bienestar a una población que ha vivido marginada por las dificultades del Estado para satisfacer necesidades como el transporte, es el principio del progreso que debe tener una ciudad moderna. De paso es acabar con la guerra del centavo, sinónimo de atraso, al brindarles a los conductores la posibilidad de tener un salario fijo, con horarios y jornadas razonables, y todos los beneficios de la seguridad social. El reemplazo de los camperos, como lo ha sido el de los buses tradicionales, es un gana – gana para la ciudad y para toda la comunidad. El acuerdo entre Metrocali y Gualas SAS es el resultado de la voluntad entre el Estado, la sociedad y los transportadores, y un ejemplo para quienes aún se resisten a los cambios e insisten a la fuerza en mantener en circulación sus vehículos obsoletos. El Sistema Integrado de Transporte Masivo es una realidad que no tiene marcha atrás, que irá ajustándose hasta cumplir con las expectativas de todos los caleños y que al concretarse como se tiene previsto significará el gran adelanto del siglo para Cali.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad