Un propósito de ciudad

Abril 03, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El objetivo debe ser cumplir el sueño que impulsó su creación: hacer que el MÍO sea de todos los caleños y cambie para siempre la vida de nuestra ciudad".

Dos años han transcurrido desde el momento en que empezó a rodar el Sistema de Transporte Masivo de Cali, el MÍO, por los corredores que le construyeron. Hoy, la decisión debe dirigirse a completar su operación para que satisfaga a sus usuarios y a ordenar la casa para garantizar la vida de una realidad construida por caleños para caleños.Los inicios del MÍO fueron sin duda difíciles, en la medida en que los gobernantes de entonces no parecían entender la importancia que tenía el proyecto para la construcción de una ciudad distinta dotada de un servicio de transporte adecuado a las necesidades de la sociedad. Con el transcurso del tiempo, y después de sortear momentos complejos y acusaciones de corrupción, el Sistema fue cobrando vida. Y Cali se fue acostumbrando a ver los buses azules transitando por las vías seguras, con una velocidad y un confort que no le ofrecía la modalidad de los buses y busetas con las cuales se prestaba un servicio deficiente.Pero el trabajo no termina todavía. Aún falta tomar decisiones que se le ponga fin a ese transporte anárquico que le hace competencia. Y lo más importante, completar el sistema de alimentadores que suplirá la compleja red en la cual se movían los pasajeros, debiendo pagar múltiples pasajes. La presente edición de El País trae un reportaje que muestra las necesidades expresadas por los usuarios y sus insatisfacciones ante los servicios que está prestando el MÍO.Y todavía falta por poner en funcionamiento la troncal que llega al Distrito de Aguablanca, la zona más poblada de Cali y con mayor demanda de transporte público. Con ella en servicio y con el sistema operando se habrá logrado una gran transformación urbana de características inéditas en Cali, se habrá satisfecho una necesidad social y empezará a dársele orden a uno de los sectores más afectados por el desorden. Esa es la demostración del efecto transformador que el Sistema de Transporte Masivo tendrá para la capital vallecaucana.Quedan por terminar obras importantes como las estaciones terminales que darán orden al transporte intermunicipal en su llegada a Cali. Y la obligación de acabar de adjudicar la operación y revisar hacia el futuro la situación financiera del Sistema y las empresas a las cuales se les entregaron las rutas. También será importante cumplir con el proceso de chatarrización para acabar con la competencia desleal y el caos vehicular. De igual manera se requiere aplicar el principio de autoridad para impedir la absurda invasión de vendedores ambulantes en los corredores del centro de la ciudad y para impedir que buses y busetas sigan haciendo trampa al circular por rutas prohibidas.Hoy puede decirse que el Sistema está cumpliendo las expectativas, pese a los inconvenientes que aún se presentan. Pero hay que estar atentos para atender los reclamos de los usuarios y para evitar la instalación de ventas en las estaciones. El objetivo debe ser cumplir el sueño que impulsó su creación: hacer que el MÍO sea de todos los caleños y cambie para siempre la vida de nuestra ciudad.

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