Un futuro diferente

Septiembre 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Así, de ser una especie depredadora, la humanidad puede convertirse en la salvadora del planeta, si junto a quienes gobiernan y toman las decisiones entiende el compromiso que tiene su gran hábitat.

Cuando los compromisos para mejorar la salud ambiental del planeta se cumplen, los resultados se concretan para bien del planeta y de la humanidad. Es la conclusión a la cual se llega luego de escuchar a diferentes investigadores científicos afirmar que la capa de ozono podría estar recuperada en 40 años gracias a las acciones globales para reducir el uso de químicos que generan gases de efecto invernadero.La noticia se conoció en la celebración del Día Internacional de la Capa de Ozono, con el que se conmemora cada año la firma del Protocolo de Montreal, en el que 197 países pactaron descontinuar el uso de sustancias como el clorofluorocarbono, una de las que más daño causa a la atmósfera. Firmado en 1987, es de los pocos acuerdos que han sido cumplidos por todos los Estados y se convierte en un ejemplo de cómo el mundo tiene que trabajar unido si quiere darles más oportunidades de vida al Planeta y a la humanidad.Si bien el deterioro de la capa de ozono sigue preocupando y se prevén algunos picos negativos en los próximos años, los análisis científicos indican que la brecha ha disminuido en la última década y que si se intensifican las acciones será un problema superado antes del 2050. Los efectos positivos se sentirán en la conservación del medio ambiente, de los ecosistemas y en la salud de la población. Y algo se detiene el aporte que la humanidad hace al cambio climático que experimenta el planeta.Si se cierra totalmente el boquete en la atmósfera, que pasó de medir 26 millones de kilómetros cuadrados en el 2001 a 19 millones de kilómetros cuadrados en el 2012, se podrían evitar cada año unos 150 millones de casos de cataratas y 19 millones de cáncer de piel. Enfermedades que crecieron al reducirse la capacidad protectora de la capa de ozono, encargada de absorber o desviar los rayos ultravioletas que emite el sol.Si bien el Protocolo de Montreal ha sido exitoso, el fracaso de otras iniciativas como el Protocolo de Kyoto, que pretende reducir las emisiones de dióxido de carbono generadas por el uso excesivo de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas, pondrán en riesgo la recuperación de la atmósfera. En lo que también incidirá negativamente la depredación de los llamados pulmones ambientales como la Amazonia.O si no se apoyan y reproducen iniciativas exitosas como las que adelanta el Centro de Investigación para la Agricultura Tropical, Ciat, con sede en Palmira, que esta semana, por ejemplo, presentó al mundo los resultados de un estudio para mejorar los pastos o gramíneas de la especie Brachiaria, que tienen la capacidad de absorber y reducir los efectos del óxido nitroso, gas que generan algunos fertilizantes y que es de los más dañinos para la capa de ozono.Así, de ser una especie depredadora, la humanidad puede convertirse en la salvadora del planeta, si junto a quienes gobiernan y toman las decisiones entiende el compromiso que tiene su gran hábitat. El destino no es irreversible como se pensaba, la salud ambiental del mundo puede recuperarse y alargar así la vida de la Tierra.

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