Un buen Policía

Un buen Policía

Abril 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Ese es el legado que deja el general Naranjo. Más que sus ejecutorias en la persecución a poderosas organizaciones de narcotraficantes, bandas criminales y guerrillas basadas en el terror, la fortaleza y la moral de la Policía y de sus integrantes son el testimonio vivo de su paso por la Institución.

En la colosal lucha contra la delincuencia que Colombia ha debido enfrentar en los últimos 50 años, el papel cumplido por el general Óscar Naranjo al frente de la Policía Nacional será recordada como el ejemplo a seguir. Por sus resultados, por su empeño como policía y su ejemplo al mando de la Institución le han merecido el reconocimiento de la Nación y del mundo. Quienes han estado cerca del general Naranjo destacan su excepcional vocación de servicio y su deseo permanente por hacer del nuestro un país libre de la delincuencia que ya fuera por causa del narcotráfico, por el terrorismo insensato y fratricida o a través de la delincuencia común, en cierto momento arrinconó las instituciones, atemorizó a los ciudadanos de bien y sembró dudas sobre la viabilidad del Estado de Derecho. Ciertamente, el fenómeno está lejos de desaparecer y hay que estar atentos. Pero el país tiene hoy una Policía seria, fortalecida y confiable. Ese es el legado que deja el general Naranjo. Más que sus ejecutorias en la persecución a poderosas organizaciones de narcotraficantes, bandas criminales y guerrillas basadas en el terror, la fortaleza y la moral de la Policía y de sus integrantes son el testimonio vivo de su paso por la Institución. Llegado a la dirección en momentos en los que eran protagonistas la corrupción y el divorcio entre sus integrantes, el Oficial supo encausar a la entidad, logrando que los colombianos volvieran a creer y a confiar en ella. Y demostrando con hechos y resultados que sí era posible derrotar el crimen y la amenaza de la ilegalidad. Sin duda, los éxitos de quien anuncia ya su retiro no fueron producto exclusivo de su talento, integridad y profesionalismo que le reconocen en todo el planeta. Para eso estuvieron la educación que recibió en su hogar y la que le ofreció la Policía a lo largo de sus 36 años de permanencia en la Institución. Así mismo fue importante el ejemplo de muchos de los policías y oficiales que aportaron a su formación profesional, así como el apoyo y la dedicación de quienes estuvieron a su lado. Ellos han sido también protagonistas de una transformación y unos resultados que le ofrecen esperanza a una Nación aún golpeada por el crimen. Cuando el general Naranjo se retire, ellos serán los encargados de continuar la misión de perseguir la delincuencia y mantener a Colombia segura. La labor que han realizado y los resultados que han logrado los oficiales y policías bajo su mando hicieron que el país diera un giro notorio en su manera de entender su labor. Hoy tienen muchos más recursos, son mucho más numerosos y sus ejecutorias son reconocidas en todas partes. Es el resultado de la confianza que se han ganado entre ciudadanos y gobernantes, patrimonio invaluable para la Policía Nacional.Durante sus 36 años en la Institución más importante para garantizar la seguridad de la Nación y a punto de cumplir cinco como su director, Óscar Naranjo marcó una senda imborrable como servidor público. Los colombianos le agradecemos por sus ejecutorias. Pero, sobre todo, por el ejemplo de idoneidad y por enseñarnos lo que es ser un buen Policía.

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