Turno para la justicia

Turno para la justicia

Junio 24, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Como era de esperarse, la reunión de los presidentes de las Altas Cortes con el electo Presidente de la República culminó con el compromiso de respeto mutuo, de trabajo armónico y de superación de las dificultades y los permanentes roces con el Ejecutivo, de frecuente ocurrencia en el gobierno actual. Ojalá, ese acercamiento por demás necesario se traduzca también en resultados prácticos para todos los colombianos, que hoy ven uno de los más grandes problemas del país en la impunidad y en la morosidad de los órganos encargados de dictar recta y cumplida Justicia.El encuentro del presidente electo Juan Manuel Santos con los máximos representantes de la Corte Constitucional y de la Suprema, del Consejo de Estado y del Consejo Superior de la Judicatura, es un mensaje claro, que confirma la independencia de los poderes públicos en Colombia. Y era necesario en la medida en que las confrontaciones con el presidente Álvaro Uribe, en especial de algunos miembros de la Corte Suprema, han creado una atmósfera de tensión que no se compadece con las necesidades de la Nación. Por eso, el acercamiento deberá traer un espíritu más distendido y productivo para los intereses nacionales, por lo menos al inicio del nuevo Gobierno.Sin embargo, aún quedan asuntos graves por resolver, que afectan la Administración de Justicia. Está en primer lugar la elección de un nuevo Fiscal General de la Nación, cargo que lleva casi un año en interinidad. Así se usen excusas como la falta de votos en el seno de la Corte, ello no podrá ocultar el forcejeo por el poder que lleva implícita esa demora. Es una actitud política, similar al desaire que le hicieron a la institución del Presidente de la República como Jefe del Estado, al no ser recibido en una audiencia formalmente solicitada para explicar su punto de vista sobre la extradición.Pero lo más grave es la impunidad que afecta a los colombianos, y no encuentra salidas. Está claro que de poco sirve crear medidas para descongestionar los juzgados, mientras no se revisen a fondo instituciones como la Fiscalía y el proceso acusatorio. Y mientras no se tomen decisiones para impedir que un proceso civil se demore 20 o más años en recibir sentencia. Así mismo, causa alarma el que el Consejo Superior de la Judicatura se haya convertido en motivo de discordia con las demás Cortes, por la vía de tutelas que tienen un desagradable e inconfundible tufillo político.Ya se sabe que el gobierno actual y su sucesor empezaron el proceso para revivir el Ministerio de Justicia. Con ello se encontrará la forma de relacionar los dos poderes, distinta a la que se ha presentado en los últimos años. Ese es un buen inicio, que sin embargo no resuelve aún los problemas de la rama jurisdiccional. Y no podrá resolverlos, mientras no se entienda que su actividad es vital para alcanzar la paz en la Nación, solucionando los conflictos entre los ciudadanos y castigando la delincuencia.Esa, y no la continua declaración del gobierno de los jueces o el reclamo de independencias que nadie les desconoce a los magistrados, debería ser la única política que guíe la aplicación de justicia en Colombia.

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