Terrorismo en París

Terrorismo en París

Noviembre 15, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Ahora, todo eso ha sido roto por el terrorismo. Y sin duda tendrá una respuesta que debe ir mucho mas allá de la venganza. Es que los seis atentados del pasado viernes por la noche, mortales y terribles, no pueden repetirse ni en Francia ni en ninguna otra parte del planeta. Para ello se requiere la unión del mundo civilizado contra la infamia de quienes la violencia cobarde es su razón de ser.

París, la Ciudad Luz, uno de los emblemas del mundo occidental, está hoy desolada. El infierno producido por la demencia terrorista del Estado Islámico le ha causado la peor de las tragedias desde la Segunda Guerra Mundial, hace setenta años.Más de ciento veinte personas murieron y otras doscientas cincuenta fueron heridas, muchas de las cuales están en condiciones críticas debido al ataque insano y cruel de quienes con el terror buscan crear el caos. Son los que se han apoderado de vastas regiones de Iraq y Siria, y trasladan el horror de su guerra mediante el atentado artero contra civiles inermes.Quienes urdieron el baño de sangre contra la capital de Francia son los mismos que hace pocas semanas ordenaron volar un avión de Rusia que cubría la ruta de Sharm El Sheiq en Egipto a San Petersburgo. Son los que definen a cualquier europeo, asiático o estadounidense como “cruzados”, para rememorar conflictos de la Edad Media. Son aquellos que no aceptan nada distinto al Islam vengativo y cruel que se han inventado para desatar una guerra de inimaginables consecuencias.Es el terrorismo basado en erróneas concepciones religiosas e ideológicas el que aparece de repente para causar tragedias casi indescriptibles, asesinando jóvenes que asisten a un concierto, a personas que están en un restaurante o a quienes asisten a un partido de fútbol. Ese es el enemigo del mundo civilizado, que pretende regresar a la humanidad a las confrontaciones de diez siglos atrás.Francia está conmocionada por el horror que le causaron un hasta ahora indeterminado número de asesinos. Ese país, que ha acogido la mayor cantidad de inmigrantes de Oriente Medio y con creencias musulmanas, ha cerrado sus fronteras. Y las calles de su capital están desiertas, mientras sus autoridades continúan la búsqueda de las células terroristas que causaron la tragedia.Y toda la humanidad es solidaria con París, ciudad que acogerá dignatarios de más de cien países que llegarán el próximo 30 de noviembre para la cumbre del medio ambiente. Quizás allí esté una de las explicaciones del porqué se produjo la matanza en una de las urbes más abiertas y más tolerantes del planeta, donde conviven toda clase de culturas y la paz es un propósito general.Ahora, todo eso ha sido roto por el terrorismo. Y sin duda tendrá una respuesta que debe ir mucho mas allá de la venganza. Es que los seis atentados del pasado viernes por la noche, mortales y terribles, no pueden repetirse ni en Francia ni en ninguna otra parte del planeta. Para ello se requiere la unión del mundo civilizado contra la infamia de quienes la violencia cobarde es su razón de ser.Infortunadamente, el diálogo para evitar más violencia no es una opción. El Estado Islámico, que crece cometiendo horrores y encuentra adeptos en Europa o en los Estados Unidos, es la gran amenaza contra la convivencia mundial. Por eso, la unión para combatir ese enemigo debe ser el propósito, por encima de los intereses estratégicos y mercantiles. Así lo reclaman las víctimas de París, los emigrantes que deambulan por Europa pidiendo abrigo, y la humanidad que no puede doblegarse ante el terrorismo, cualquiera sea su origen.

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