Sorpresas en Argentina

Octubre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Los resultados de las elecciones presidenciales en Argentina dejan mucho más que una cita el próximo 22 de noviembre para la segunda vuelta. Significan un pliegue en la historia de una nación que quiere sacudirse de los Kirchner, de su desapacible entorno y sus propósitos totalitarios disfrazados de socialismo".

Los resultados de las elecciones presidenciales en Argentina dejan mucho más que una cita el próximo 22 de noviembre para la segunda vuelta. Significan un pliegue en la historia de una nación que quiere sacudirse de los Kirchner, de su desapacible entorno y sus propósitos totalitarios disfrazados de socialismo.En esta oportunidad la victoria de su protegido tiene sabor a derrota, empezando por el afán de Daniel Scioli de desmarcarse de su jefa la presidenta Cristina viuda de Kirchner, y parecerse más a lo que piden los argentinos. La votación en primera vuelta, donde Mauricio Macri empató al representante del régimen, demostró que ellos están cansados del populismo, de la inmoralidad, de la persecución a las libertades. Y exigen acabar con la pobreza, devolverle la credibilidad a su país y detener la inflación y la devaluación que los agobia.Ahora, Scioli y la presidenta deberán ingeniárselas para convencer a Sergio Massa, exkichnerista que obtuvo el 21% de los votos, necesarios para continuar en el poder. Todo un esfuerzo para mantener con vida el socialismo Siglo XXI, la disculpa para enriquecer el entorno presidencial sin importar la crisis a la cual llevaron a la Argentina.Y frente a ellos estará Macri, quien representa el cambio. Hasta una semana atrás, la pregunta era si Scioli obtenía el 40% que evitaría la segunda vuelta o si le sacaba 10 puntos de diferencia. Nada de eso ocurrió, a pesar de usar todo el peso del Gobierno a su favor. Con un 79% de participación de los votantes, el empresario y expresidente del Boca Juniors perdió por menos del 2%, lo que ya obligó a Scioli a regresar al peronismo, al socialismo y al populismo para tratar de contener la marejada que amenaza llevarse a Kirchner y su séquito.Ese panorama, más las derrotas sufridas en los comicios legislativos y provinciales, subieron el nerviosismo en la Casa Rosada y en los cuarteles de Scioli. La presidenta Cristina Fernández parece tener pocas respuestas a la segunda vuelta. Como difícil es para Scioli explicar el 25% de inflación anual que reconoce el gobierno, que afecta la capacidad adquisitiva de los más necesitados.Las acciones populistas de última hora pretenden incidir en la recta final. Irán desde los llamados a defender las conquistas sociales de las que se precia el kirchnerismo y la evocación de Juan Domingo Perón y Raúl Alfonsín, hasta la generalización de la ‘Ahora 12’, tarjeta de crédito oficial que permite pagar necesidades básicas y lujos a doce cuotas sin intereses. Así, la suerte de Scioli está ligada a la gestión de Cristina Fernández. Pero, ante los resultados de la primera vuelta, él regresó al regazo de su jefa. Por su parte, Macri no cambiará su rumbo. Su discurso es básico: cambio, unión, tirar para adelante y confianza en que es el llamado a poner fin a la hegemonía kichnerista. Una victoria suya tendrá efecto inmediato, favoreciendo la confianza en Argentina. Y desbaratará el castillo de naipes que construyeron junto con sus socios del Alba, ocasionando una de las horas más aciagas para Argentina y América Latina.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad