¿Socios de segunda?

Febrero 15, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...la consideración que dio inicio a la Aptdea parece perder su sentido, para transformarse en asunto de política interna en el Congreso de los Estados Unidos..."

Vencido el plazo para prorrogar la iniciativa de los Estados Unidos con la cual apoya a los países andinos comprometidos en el combate al narcotráfico, crece la inquietud sobre cuál es el interés real de ese país con respecto a Colombia. Y hace crecer la necesidad de explorar la búsqueda de socios comerciales a los cuales sí les parezca importante mantener relaciones estables con nosotros.Conocida como Aptdea, la iniciativa es la reciprocidad al esfuerzo económico, social y político de algunos países suramericanos por derrotar a un enemigo, el narcotráfico, que causa innumerables y profundos estragos en la sociedad estadounidense. Desde esa perspectiva, la decisión de abrir la entrada sin arancel a nuestros productos no puede calificarse como una concesión graciosa sino como la retribución que debe hacerse a cualquier aliado que colabore en el logro de objetivos comunes.Infortunadamente, la consideración que dio inicio a la Aptdea parece perder su sentido, para transformarse en asunto de política interna en el Congreso de los Estados Unidos, donde el Partido Demócrata, el del presidente Barack Obama, lo usa para satisfacer las demandas de su principal clientela, los sindicatos o uniones. Así, aquél propósito bipartidista que informó la política frente a Colombia como el gran aliado y socio del país norteamericano parece reducirse ahora a un elemento más en los intereses que se mueven al interior del partido de gobierno.Como consecuencia, la iniciativa tuvo su final el pasado domingo, porque no fue posible lograr su prórroga en los plazos que debía realizarse. Y si bien se dice que tal prórroga se conseguirá con carácter retroactivo, y que los impuestos que se pague serán devueltos a los exportadores, queda un sabor amargo. ¿Acaso Colombia no ha dado muestras de ser un aliado y amigo de ese país, como para que se le dé un tratamiento de segunda en sus relaciones con los Estados Unidos?Porque ese parece ser el resultado. Durante muchos años, la Aptdea fue prorrogada por lapsos de tiempo muy cortos y siempre a última hora. La disculpa ha sido siempre que ya casi se aprueba el Tratado de Libre Comercio. Pero ni TLC ni Aptdea, alegando siempre razones que nada tienen que ver con el comportamiento de nuestro país con respecto a los Estados Unidos. Como consecuencia, la posibilidad de acceder al gran mercado del mundo padece la constante incertidumbre de decisiones que se toman sólo a la luz de las conveniencias partidistas, aunque se cubran con razones exóticas al comercio como los Derechos Humanos o la protección a los sindicalistas. A tan deplorable situación ha contribuido sin duda la posición del gobierno de Barack Obama. Con sus declaraciones ambivalentes que anteponen otros convenios idénticos a la aprobación del TLC con nuestro país, el presidente Obama envía un mensaje nada tranquilizador. Por eso es necesario pedir claridad y hechos antes que más retórica y plazos incumplidos. Colombia es un país serio que cumple sus compromisos, y lo menos que debe recibir es una reciprocidad y un respeto acordes con sus actuaciones.

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