Sin retorno

Mayo 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El aumento del nivel de las aguas oceánicas también incidirá en los hábitat marinos afectando la producción de alimentos, de la que derivan su sustento 2.600 millones de personas en el Planeta. Si bien no hay cálculos específicos, la economía internacional sufrirá un revés importante en la medida en que los recursos marinos representan el 5% del Producto Interno Bruto del mundo.

“El deshielo en la Antártida ha pasado el punto de no retorno”. La frase pronunciada por el científico Eric Rignot esta semana significa que el mundo se enfrenta de forma irreversible a que el nivel de sus mares aumente, con las consecuencias que ello conlleva. Ahora corresponde tomar acciones ya no para prevenir sino para retrasar lo más posible esos efectos. Dos investigaciones realizadas en los últimos 40 años por la Nasa y por la Universidad de California llegaron a la misma conclusión: los efectos del calentamiento global han deteriorado los glaciares del polo sur, provocando su deshielo acelerado. La causa principal es el aumento en las temperaturas de las aguas oceánicas, derritiendo la base de las masas de hielo.Lo que podría parecer lejano e intrascendente ya produce efectos nefastos para el planeta Tierra: ese deshielo es el causante en buena media de que el nivel del mar haya subido en promedio 60 centímetros, y se calcula que antes de finalizar el siglo el aumento llegará a1,2 metros. Ello significa que las ciudades costeras se afectarán y poblaciones enteras pueden desaparecer o deberán ser reubicadas, se generarán desplazamientos y con ello crecerán los niveles de pobreza. El aumento del nivel de las aguas oceánicas también incidirá en los hábitat marinos afectando la producción de alimentos, de la que derivan su sustento 2.600 millones de personas en el Planeta. Si bien no hay cálculos específicos, la economía internacional sufrirá un revés importante en la medida en que los recursos marinos representan el 5% del Producto Interno Bruto del mundo.Como lo expusieron los científicos que realizaron los estudios, el deshielo de la Antártida es irreversible, pero aún se puede actuar para que se retrase el mayor tiempo posible. De seguir al ritmo actual, en 200 años se habrá derretido toda la parte occidental del polo sur y entonces el nivel del mar será entre 4 y 6 metros mayor, lo que significa que ciudades como Nueva York o Miami tenderán a desaparecer.Si se trabaja desde ya, se podrá dilatar entre 500 y 1.000 años esa realidad. De nuevo las acciones comienzan por reducir los niveles de gases contaminantes que afectan la capa de ozono y aumentan las temperaturas del Planeta. También ayudaría que se dejaran de depositar en aguas marinas las 6,5 toneladas de desechos que se le arrojan o que se trataran las aguas residuales que caen a los océanos y que en un 90% llegan contaminadas. Ahora o en mil años las consecuencias del deshielo de la Antártida serán nefastas para la humanidad. Este es el ejemplo palpable de la inercia de los Estados y de la despreocupación de la gente en el cuidado que necesita esta Tierra, pese a las voces de alerta que se han lanzado como se hizo hace 40 años cuando comenzó a estudiarse el daño del polo sur. ¿Se despertará ahora sí la conciencia de la humanidad y entenderán los gobiernos la importancia de pactos como el de Kyoto para reducir los niveles de las sustancias que tanto daño le causan al medio ambiente? Esa es la esperanza que le queda al Planeta.

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