Sigue la pesadilla

Marzo 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"En su sesión de ayer, la Corte Internacional de Justicia se declaró competente sobre las dos nuevas reclamaciones presentadas por Nicaragua contra Colombia. Con ello continúa la pesadilla causada por un vecino manejado por un gobierno ambicioso y marrullero que encuentra en los tribunales internacionales unos aliados para satisfacer sus ambiciones expansionistas".

En su sesión de ayer, la Corte Internacional de Justicia se declaró competente sobre las dos nuevas reclamaciones presentadas por Nicaragua contra Colombia. Con ello continúa la pesadilla causada por un vecino manejado por un gobierno ambicioso y marrullero que encuentra en los tribunales internacionales unos aliados para satisfacer sus ambiciones expansionistas. La primera de esas demandas acusa a nuestro país de incumplir la sentencia del 2012 que le otorgó al vecino soberanía sobre aguas que han sido consideradas territorio colombiano. La segunda, más descabellada aún, es el reclamo para que se le reconozca una plataforma submarina que llevaría los límites hasta las costas colombianas, reclamo basado en la Convención del Mar de la ONU, que no ha sido suscrita por nuestro país.La audiencia del pasado jueves puede considerarse de forma, en la medida en que tiene un aspecto de trámite y no resuelve de fondo las nuevas controversias. Sin embargo, no debe desconocerse que para nuestro país significa un nuevo litigio, pues al no acceder a las objeciones presentadas por el Gobierno Nacional, se inicia un proceso que puede culminar con otra sorpresa desagradable. En ese orden de ideas, y si bien no se pronuncia sobre el contenido de las demandas, el tribunal de La Haya sí le reconoce a Nicaragua derecho y legitimidad para presentar ese pedido, lo que implica reconocer la capacidad de la Corte para fallar sobre ellas.En su alocución de ayer, el presidente Juan Manuel Santos resaltó los que considera errores del Tribunal, como el desconocimiento de sus estatutos que le ordenan no reabrir un caso ya cerrado, como se produce al admitir la demanda sobre incumplimiento de la sentencia del 2012. Como lo dijo la Canciller, la forma de resolver las diferencias es mediante un Tratado Bilateral que no se ha podido impulsar debido a la reticencia de Nicaragua, que por el contrario decide revivir el litigio.Y en cuanto a la plataforma continental reclamada por Nicaragua, no podía ser más absurda su petición. Más cuando Colombia no ha firmado el tratado sobre el Derecho del Mar en el cual se basa el gobierno de Daniel Ortega. Lo que hay pues es un intento por aprovechar la posición de demandante para mostrarse como una víctima de la injusticia, detrás de lo cual se esconden sus ambiciones expansionistas con las cuales ha causado molestias en todos sus vecinos de Centroamérica y el Caribe. Queda así abierto el litigio, lo que consumirá varios años y más de un gobierno. Ya el presidente Santos anunció que nuestro país no continuará compareciendo ante la Corte por las demandas admitidas ayer. “Tenemos claro que -cualquiera que sea el resultado final- los límites marítimos de nuestro país sólo pueden ser establecidos o modificados mediante un tratado internacional, como lo dispone el Artículo 101 de nuestra Constitución, y como lo ha dicho nuestra Corte Constitucional en reiteradas ocasiones”, dijo el Primer Mandatario, ratificando la posición expresada hace tres años. Sin embargo no sobra mantener los ojos abiertos para evitar sorpresas desagradables.

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