Separatismo en España

Septiembre 24, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Así, el separatismo parece resurgir como enemigo de España. Contrario a la tendencia de Europa, que parece encaminarse al fortalecimiento de la unión política para superar los problemas, el país ibérico empieza a transitar la senda que, entre otras consecuencias, produjo la guerra civil de 1936".

A los múltiples problemas que enfrentan los españoles, por la crisis económica., ahora se suma el reclamo de las regiones autonómicas que amenazan con la unidad del Estado español.El caso más grave es Cataluña, la región con la mayor economía, pero una de las que presenta los mayores problemas fiscales. Es la autonomía más endeudada de España, con una obligación que supera el 21% de su producto interno bruto, lo que ha implicado que el Gobierno Central le otorgue un salvavidas de US$ 6.200 millones.Pero allí no paran las cosas. El Parlamento catalán aprobó en julio un pacto fiscal para implantar un nuevo sistema de financiación para Cataluña que incluye el control de los impuestos que allí se recauden. Para los catalanes existe una injusticia pues de cada 100 euros que tributan a la Nación sólo les retornan 45. El presidente Arturo Mas, ha señalado que esta injusticia es la que explica el déficit fiscal de la autonomía.La negativa del Gobierno Central ha precipitado la insurgencia del nacionalismo catalán, que sacó más de un millón de personas a las calles de Barcelona bajo el lema de “Cataluña, un nuevo estado de Europa”. Para el académico Salvador Gardús, uno de los líderes del movimiento independentista, “si Cataluña no tuviera que ser solidaria con España, no sólo la región cumpliría con las exigencias europeas del déficit, sino que en tres años estaríamos en situación de superávit. Aunque tendríamos que sumar también gastos en política exterior, ejército...", que aún no han sido considerados.Pero otros académicos, también catalanes, piensan que es una nueva arremetida del nacionalismo regional, que se ha expresado de diversas formas, desde el desdén por el castellano, la prohibición de las corridas de toros, los triunfos deportivos internacionales. Y ahora toma la forma de una negativa a contribuir en el saneamiento de la economía española. Para ellos “este no es el mejor momento para plantear demandas separatistas”.Mientras el rey Juan Carlos se pronunció pidiendo la unión de los españoles para superar la crisis, el presidente Mariano Rajoy señaló que Cataluña, como otras comunidades españolas, “tiene problemas de déficit, problemas de deuda y 700.000 desempleados”. Y que unidos es como podrán solventar los problemas de España. “No estamos para algarabías”, añadió.Así, el separatismo parece resurgir como enemigo de España. Contrario a la tendencia de Europa, que parece encaminarse al fortalecimiento de la unión política para superar los problemas, el país ibérico empieza a transitar la senda que, entre otras consecuencias, produjo la guerra civil de 1936. En realidad no hay una sola de las autonomías que no haya incurrido en el derroche y en el endeudamiento consuetudinario, incluida Cataluña. Ahora no puede haber camino distinto a enfrentar las consecuencias para poder superar una crisis que no es sólo del Estado central. Por eso, todas tienen que apoyar la recuperación de España como una nación que aprendió a respetar las diferencias y ajustó sus instituciones de manera ejemplar. Lo otro, la dispersión, sería un paso hacia el abismo.

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