Seguridad y transparencia

Seguridad y transparencia

Febrero 18, 2018 - 06:55 a.m. Por: Editorial .

A tres semanas de realizarse las elecciones para el Congreso, el país está expectante sobre las propuestas de los aspirantes a las curules que otorgan la voluntad popular. Pero también espera que se protejan las condiciones para tener una jornada que fortalezca la democracia y aleje las dudas que la rondan.

En primer lugar, y entendiendo el interés por el desarrollo de la campaña por la Presidencia de la República, debe tenerse en cuenta que lo que se va a elegir el próximo once de marzo es el Poder Legislativo. Así hoy esté tan cuestionado por los escándalos y denuncias sobre los procederes de una parte de sus integrantes, y sobre la influencia que tienen algunos contratistas y grupos o individuos vinculados a actividades ilícitas, no es menos cierto que la inmensa mayoría de los legisladores son personas conscientes de sus deberes y responsabilidades con la Nación.

También es claro que la crisis de los partidos ha llevado a una explosión de listas, y que los avales se han convertido en brechas que impiden ubicar la responsabilidad de esas organizaciones frente a la ley y, sobre todo, ante los votantes. De ahí que sean tan importantes las sospechas sobre malos procedimientos en el proceso electoral y sobre la influencia del dinero como factor de primera línea para hacer una campaña.

De otra parte, es claro que la violencia y el constreñimiento aún existe en veinte municipios del país, según la Misión de Observación Electoral. Sin duda, ha habido un progreso importante del Estado en recuperar la tranquilidad para el uso del derecho a elegir y ser elegido en Colombia. Pero también existe la alerta temprana de la Defensoría del Pueblo sobre amenazas en 287 municipios de 29 departamentos por la posible incidencia e intervención de grupos armados ilegales para las elecciones, 87 calificados como riesgo extremo, 91 de riesgo alto, 109 de riesgo medio.

Para evitar alarmas injustificadas que enrarecen el ambiente electoral, esas advertencias deben ser atendidas y si es del caso aclaradas y despejadas. Más aún cuando los voceros del Gobierno Nacional han expresado que los acuerdos con las Farc han permitido acabar con los temores en las zonas donde operaba esa guerrilla, y la Fuerza Pública ha mostrado sus progresos y su compromiso en la recuperación de la concordia en el territorio nacional.

Transparencia y seguridad son dos pilares sobre los que debe basarse la elección del Legislativo. Esa tarea le corresponde al Gobierno en todos sus niveles, a las autoridades electorales y a los organismos de control. Así mismo, la Fiscalía debe estar atenta para investigar y procesar los hechos y los responsables de los posibles delitos contra el sufragio que pretenden falsear o comprometer la voluntad popular.

Pero también es necesario pedirles a los ciudadanos su compromiso, ante la innegable crisis de credibilidad que padece la actividad política y su incidencia directa sobre el Poder Legislativo. Ahora es indispensable la participación de los electores que se interesen por el proceso y concurran con su voto. Sin ello, la democracia es frágil y puede ser víctima de muchos males.

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