Seguridad minera

Septiembre 18, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Ahora hay que hablar de seguridad en las minas..."

En medio de la alegría de sus familias porque una de las máquinas perforadoras llegó hasta las cercanías donde se encuentran los 33 trabajadores atrapados, el Congreso chileno se enfrenta a un debate sobre la seguridad en la actividad minera que resulta crucial para un país como el austral.Porque se ha sabido que los mineros atrapados habrían podido salir poco después del derrumbe, si el ducto de escape hubiera contado con las escaleras necesarias, en lo que se considera una falla inaceptable de seguridad. Pocos días después el ducto colapsó por el peso de la montaña y ya no hubo más esperanzas.El Estado debió encarar la tarea de rescate, por un monto de varios millones de dólares, pues los propietarios de la mina San José tampoco tenían un seguro que les permitiera afrontarlo. Y como se sabe, incluso se debió apelar a la solidaridad de entidades como la Nasa y otras instituciones similares del mundo desarrollado. Sólo el uso de la información para despertar la solidaridad con la increíble circunstancia que viven los mineros sirvió para opacar las omisiones que la produjeron. Pero ahora hay que hablar de seguridad en las minas, cuando se empieza a saber que esta mina estuvo cerrada durante 11 meses, debido precisamente a un derrumbe presentado en el 2006, en el que por fortuna no hubo víctimas fatales. Ya el Ejecutivo destituyó a la plana mayor del Servicio de Geología y Minería, pues se considera que el permiso para reanudar actividades en la mina San José obedeció más a las presiones de los propietarios que a la certeza de que los problemas técnicos en los socavones se hubieran solucionado.El Gobierno chileno creó una nueva superintendencia de la actividad minera, cuyo oficio es velar porque se cumplan las disposiciones de seguridad de manera estricta. De acuerdo con los especialistas, el problema no es la falta de regulaciones sino de control y fiscalización para que se cumplan. Sostienen que “Regulación existe, el tema es cómo son los controles y las fiscalizaciones… Es un tema de recursos humanos y de presupuesto…”. Alguien tiene que vigilar a los controladores.Otro lado del asunto se relaciona con las facilidades a la inversión extranjera. Según algunos parlamentarios Chile ha sido laxo en el control a las regulaciones de seguridad, para facilitar la inversión en tareas de explotación de las multinacionales de la minería. Por absurdo que parezca ahora, en medio del drama de los 33 mineros, se considera que implantar las mismas regulaciones de países como Canadá y Estados Unidos podría ahuyentar a los inversionistas.El presidente Piñera ha actuado con prontitud. No sólo creó la nueva Superintendencia sino que instaló una comisión de expertos que en 90 días debe presentar recomendaciones para revisar el reglamento vigente sobre seguridad en las actividades mineras.Así, lo que suceda en Chile, junto al esperado rescate de los 33 trabajadores, debe ser cuidadosamente seguido por los colombianos, si esperamos que el despegue de nuestra minería no venga acompañado de tragedias que podemos evitar.

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