Regresan los diálogos

Regresan los diálogos

Enero 15, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El resultado será entonces que desaparecerá el carácter ilegal del narcotráfico. Y la consecuencia lógica, que cesarán todos los delitos por los cuales las Farc son consideradas el cartel de las drogas más grande del mundo. De otra parte, y si se acepta su propuesta, la consecuencia inevitable será que la guerrilla se convierta en guardiana del orden en las Zonas de Reserva que con tanto ahínco están impulsando".

Desde esta semana se reanudaron en La Habana los diálogos entre el Gobierno Nacional y las Farc para tratar de llegar al acuerdo que termine con la violencia del grupo guerrillero y su reintegración a la sociedad colombiana. El punto a debatir en los próximos días será el narcotráfico y la metodología seguirá siendo la acordada con el apoyo de los países amigos y garantes.Se supone que ahora, los negociadores de ambas partes se empeñarán en construir el consenso sobre un asunto que, como pocos, está en la médula del conflicto en Colombia: son los cultivos de coca, de marihuana y amapola que destruyen el medio ambiente. Es la producción, transporte, comercialización interna y explotación de las drogas ilícitas. Y, como consecuencia, el uso de las enormes fortunas que produce el negocio más dañino para financiar el terrorismo con el cual se ha querido someter a Colombia en los últimos 20 años.Para los colombianos, son esos los puntos sobre los cuales debe girar la conversación en La Habana. Sin embargo, otra cosa piensan los delegados de las Farc, a juzgar por las declaraciones recientes de sus más notables jefes. Según ellos, el problema es apenas de atender los reclamos de los campesinos injustamente perseguidos por sus cultivos ilegales, y de tomar medidas para legalizarlos. Por supuesto, la erradicación será voluntaria, se deben autorizar las Zonas de Reserva Campesina y la guerrilla deberá participar en la toma de decisiones sobre el tema, así como en la vigilancia y aplicación de la política que se acuerde con las autoridades.El resultado será entonces que desaparecerá el carácter ilegal del narcotráfico. Y la consecuencia lógica, que cesarán todos los delitos por los cuales las Farc son consideradas el cartel de las drogas más grande del mundo. De otra parte, y si se acepta su propuesta, la consecuencia inevitable será que la guerrilla se convierta en guardiana del orden en las Zonas de Reserva que con tanto ahínco están impulsando.Así empieza el asunto en la mesa de negociación. Entretanto, el país es consciente de la influencia que tendrá el proceso que se adelanta en Cuba dentro de la campaña electoral que se desarrollará hasta mediados de año, la cual termina con la renovación del Congreso y el cambio o reelección en la Presidencia de la República. Tal hecho, reconocido en forma expresa por el jefe de la delegación oficial, también es admitido por los negociadores de las Farc, quienes son conscientes del poder que les puede significar su capacidad de influir en el resultado electoral. De esa manera, el proceso de diálogo toma otra dimensión frente a la realidad del país, en la medida en que la política colombiana y gran parte de la opinión pública están divididas sobre él, por lo cual será sin duda uno de los ejes de la campaña y de la decisión de voto de muchos colombianos. Más aún cuando se sabe ya que para la guerrilla no hay prisa en lograr un acuerdo definitivo mientras que para el presidente Juan Manuel Santos será decisiva en sus aspiraciones por continuar otros cuatro años al frente del Gobierno Nacional.

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