Reforma que deja dudas

editorial: Reforma que deja dudas

De igual manera, y si bien se sabe que en adelante solo habrá pocas exclusiones, a los colombianos no les queda claro si el proyecto aprobado cerrará las venas rotas que como las enfermedades no contempladas en el Plan Obligatorio de Salud y las correspondientes tutelas, dieron lugar a miles de demandas.

Reforma que deja dudas

Junio 23, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

De igual manera, y si bien se sabe que en adelante solo habrá pocas exclusiones, a los colombianos no les queda claro si el proyecto aprobado cerrará las venas rotas que como las enfermedades no contempladas en el Plan Obligatorio de Salud y las correspondientes tutelas, dieron lugar a miles de demandas.

El pasado viernes terminó el debate a la ley estatutaria y con ella llegó el vuelco propuesto por el Gobierno al Sistema de Salud. Y si bien se trató de conjurar los males que lo afectan, los colombianos tendrán que aguardar a que se culmine el trámite de la ley ordinaria en la cual se definirán asuntos de gran importancia para saber si la reforma es la solución que Colombia espera.Además del complejo articulado que se aprobó en la legislatura pasada, lo que pudo verse a lo largo del proceso fue la enorme confusión que existe alrededor del asunto. Que si el problema se resuelve declarando la salud un derecho fundamental, lo cual implica obligar al Estado a asumir todos los gastos que ocasione, versus la necesidad de respetar la regla fiscal para evitar el descalabro de las finanzas públicas que se produce cuando se gasta lo que no se tiene; que si el sector privado debe participar en una actividad en la cual el ánimo de lucro puede contradecir el carácter de servicio público. Y que si se debe imponer un control de precios a las drogas para evitar los abusos y las corruptelas que se han devorado una porción abundante de los más de 28 billones de pesos que el país dedica al año para atender la salud. Más confuso aún es el cambio que se produjo al modificar el sistema donde las empresas prestadoras de salud, las EPS, manejaban toda la cadena, por uno donde se crea una autoridad única y centralizada que se encarga de manejar los recursos del sistema. De igual manera, y si bien se sabe que en adelante solo habrá pocas exclusiones, a los colombianos no les queda claro si el proyecto aprobado cerrará las venas rotas que como las enfermedades no contempladas en el Plan Obligatorio de Salud y las correspondientes tutelas, dieron lugar a miles de demandas. Y a un monumental enredo en las cuentas con las EPS que desembocó en una sangría gigantesca de recursos, mientras los usuarios se quejan por el mal servicio.Cuando el Presidente de la República sancione la norma, se producirá un cambio que reemplaza la Ley 100 de 1993. El Congreso le dio un espaldarazo a la iniciativa presentada por el Ejecutivo para responder a la crisis, no sin aprovechar para colgarle argumentos de corte populista que como el declarar Derecho Fundamental a la Salud, abren la puerta para conflictos de mayor calado en los cuales los jueces seguirán reemplazando a los médicos y los gastos se pueden disparar a alturas imposibles de sufragar. Dicho de otra manera, el proyecto aprobado responde a la necesidad de acabar con el esquema insostenible que hoy existe. No obstante, son muchos los sectores descontentos e incrédulos para los cuales el remedio centralista puede ser peor que la enfermedad. Queda pendiente la ley reglamentaria que debe ser expedida en la próxima legislatura y en la cual se definirá el papel de la empresa privada, de las Cajas de Compensación y de las Instituciones prestadoras de salud de carácter público y privado. Entre tanto, las dudas seguirán rondando a la reforma que debería sacar al Sistema de Salud de la zozobra y la incertidumbre que padece.

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