Protección sin fronteras

Agosto 20, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El conocimiento es la mejor herramienta para que el mundo se comprometa con la recuperación de su medio ambiente. Si ese saber se acompaña con principios como la participación y el derecho a estar informados, se crea una unión indispensable para darle una esperanza de vida al Planeta".

El conocimiento es la mejor herramienta para que el mundo se comprometa con la recuperación de su medio ambiente. Si ese saber se acompaña con principios como la participación y el derecho a estar informados, se crea una unión indispensable para darle una esperanza de vida al Planeta.América Latina y el Caribe está empeñada en lograr esa meta a través de un acuerdo regional que cumpla con uno de los mandatos surgidos de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Sostenibilidad. Es el primer continente en el que la mayoría de países, 22, se reúnen para lograr un instrumento conjunto que proteja el acceso a la información, garantice la participación popular y asegure la justicia en asuntos ambientales.Hace poco culminó la cuarta ronda de negociaciones en República Dominicana, con avances sobre el documento que se convertirá en pionero y plan piloto para el resto del mundo. En términos prácticos lo que se busca es sintonizar al Continente con el que puede ser el asunto de mayor importancia para la humanidad y clave para un mejor bienestar: la preservación del Planeta, de sus recursos naturales, de sus especies y de la vida.El objetivo no es tan difícil de conseguir, ya que se trata de aplicar los principios de la democracia. Entre ellos, garantizar el derecho a la información, es decir contar a las personas y a comunidades cuáles son las políticas, los proyectos o las acciones que impactarán el medio ambiente que los rodea, así como qué se hará para asegurar su conservación. Si alguien está bien informado, podrá participar de manera más coherente y decidir lo que más les convenga a él y su entorno. Ello debe estar acompañado de una justicia con conocimientos plenos en legislación ambiental y dispuesta a defender los intereses de la Nación. El primer deber para que esos propósitos sean posibles corresponde a cada Estado como el encargado de crear políticas coherentes y aplicables. Pero también hay una responsabilidad general que debe compartir un continente que alberga las mayores riquezas naturales del mundo y en el que se encuentran los principales ecosistemas de la Tierra. Al fin y al cabo el medio ambiente no conoce de fronteras, por lo que su preservación y lo que se haga para lograrlo tienen que traspasar los límites fronterizos. Propuestas como la de contar con una red regional de alertas tempranas frente a los desastres naturales o de divulgación inmediata cuando amenacen la salud pública han surgido de la reciente reunión en República Dominicana.Así se va consolidando el Acuerdo Regional que debería estar listo para la firma en la reunión del próximo noviembre en Chile. Con la conciencia del daño que se ha ocasionado a los recursos naturales, conociendo el peligro de tener unas políticas débiles sobre medio ambiente, y sabiendo que acercar el conocimiento a la población es el primer frente para detener el deterioro ambiental, América Latina tiene en sus manos dar el ejemplo al mundo y mostrar que los convenios entre países también son posibles para alcanzar metas que no necesariamente signifiquen un lucro particular.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad