Prosperidad democrática”

Noviembre 17, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Como ritual obligado al inicio de cada gobierno, el presidente Juan Manuel Santos presentó su plan de desarrollo para el próximo cuatrienio. Su título, ‘Prosperidad para todos’, denota de entrada el espíritu positivo y optimista que lo informa, como si quisiera convertirse en un promotor del progreso que impulsa a Colombia hacia nuevos escenarios de desarrollo.Montado sobre lo que el Presidente ha descrito como las cinco locomotoras, el Plan empieza por anunciar una inversión de $485 billones en los próximos cuatro años, con metas sociales como la creación de dos y medio millones de puestos de trabajo, reducción del desempleo a menos del 10% de la población económicamente activa, de la pobreza al 39,5% y de la miseria al 11,9%. También anuncia el documento metas como la ampliación de la cobertura en educación media al 91% y del 45% en la superior, cifras de por sí ambiciosas. Como ofrece ampliar a 1,4 millones la atención a niños de la llamada primera edad, entre 0 y 5 años.Todo este panorama debe ser posible si el país crece a una tasa promedio del 6,2%. Y si el sector privado aporta por lo menos $170 billones en inversiones destinadas a sectores cruciales como infraestructura de transporte, vivienda y minería, tres sectores prioritarios anunciados por el presidente Santos. No puede olvidarse que dentro de esas prioridades están el desarrollo tecnológico mediante la innovación, la agricultura y el desarrollo rural y la expansión energética acorde con el crecimiento de la demanda que se espera por el crecimiento de los sectores productivos.Como puede observarse, las 590 páginas del Plan de Desarrollo ofrecen un panorama auspicioso, basado en los progresos logrados por el país en el último decenio. Sin abandonar el esfuerzo que demandan la seguridad y el combate a los grupos armados y el narcotráfico, el documento incursiona en temas como las buenas prácticas de gobierno o en la necesidad de promover el desarrollo de las regiones de manera equilibrada. Y ofrece algo que, de cumplirse, significará una revolución: entregar un millón de hectáreas a 180.000 familias campesinas.Todo ello debe llevar a que Colombia eleve sus exportaciones a US$52.000 millones anuales, un crecimiento cercano al 10% por año. Y a crear las condiciones para mantener el impulso que en los últimos años ha mostrado la inversión extranjera. Por supuesto, será necesario crear condiciones de estabilidad macroeconómica que empiezan por combatir la voracidad de la corrupción, por cambiar los sistemas de contratación oficial, por ordenar las finanzas públicas y acabar con la propensión al gasto desordenado.Ahora, el turno les corresponde al Consejo Nacional de Planeación y al Congreso de la República, instituciones que tendrán a su cargo la revisión y aprobación del Plan. En adelante, el reto para la Administración Santos será superar el marco teórico y formal exigido por la Constitución cuando se inicia un Gobierno para convertirlo en el salto cualitativo que lleve a Colombia por la ruta de la modernización, la equidad y la capacidad de competir en el mundo actual.

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