Propósito de ciudad

editorial: Propósito de ciudad

"Ante las amenazas que está ocasionando el cambio climático con el incremento de las precipitaciones y el consecuente aumento del caudal de los ríos como el Cauca, hay que repetir hasta el cansancio lo que incluso forma parte de sentencias de tutelas solicitadas para evitar el desalojo: en la estabilidad del Jarillón está comprometida la seguridad de más de 500.000 personas que viven entre los límites del afluente y el centro de Cali, además de la estabilidad de los servicios públicos, las comunicaciones y la tranquilidad de la ciudad".

Propósito de ciudad

Abril 22, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Ante las amenazas que está ocasionando el cambio climático con el incremento de las precipitaciones y el consecuente aumento del caudal de los ríos como el Cauca, hay que repetir hasta el cansancio lo que incluso forma parte de sentencias de tutelas solicitadas para evitar el desalojo: en la estabilidad del Jarillón está comprometida la seguridad de más de 500.000 personas que viven entre los límites del afluente y el centro de Cali, además de la estabilidad de los servicios públicos, las comunicaciones y la tranquilidad de la ciudad".

Aunque la inmensa mayoría de los caleños parecen ignorarla, y otros pretenden aprovecharla para su beneficio particular, la situación del jarillón que protege a Cali de las avenidas del río Cauca sigue siendo una amenaza latente. Y reclama que su solución se convierta en un propósito de ciudad, antes que en instrumento electoral que desvía un esfuerzo al cual ya se le ve un final positivo, si se continúa con seriedad.En entrevista concedida a El País, el Director de la CVC afirmó que ya está definido el monto de la inversión final y los aportes que harán el Gobierno Nacional, el Municipio de Cali y la Corporación a su cargo. Según el doctor Rubén Darío Materón, los problemas del muro de contención ya están debidamente definidos, así como las soluciones para terminar una obra urgente de la que lleva hablándose más de diez años.Ya se conoce también el cronograma que irá hasta el 2018, siempre y cuando se cumplan requisitos que superan el aspecto técnico y financiero. En concreto, se trata de reubicar 7.500 viviendas, y de solucionar los problemas que a algunos moradores antiguos les causó el que el Estado les haya permitido asentarse por años allí, les haya cobrado impuestos prediales y servicios públicos. Con ello fueron muchas las administraciones municipales que pasaron por alto la obligación de defender una obra construida para responder a una amenaza contra toda la ciudad. Si bien es entendible que se hayan tratado con largueza la ocupación de una zona crítica y peligrosa para atender el drama humano de las invasiones, no es menos cierto que con ello se puso en riesgo el jarillón. Así lo demuestra el hecho de que se hayan localizado varios puntos críticos que pueden colapsar en caso de una arremetida del Cauca. Por eso hay que actuar con rapidez ahora que existe la posibilidad de dar solución a esas invasiones. Lo cual, además de la decisión de las autoridades de continuar sin desmayo con el propósito de llevar a cabo el Plan ya definido, necesita del respaldo de la ciudadanía que será la gran beneficiada. Y de la toma de conciencia de quienes realizan labores políticas para evitar que sea usada con la intención de captar votos, ofreciendo a cambio el impedir que se cumpla el programa en ejecución. Ante las amenazas que está ocasionando el cambio climático con el incremento de las precipitaciones y el consecuente aumento del caudal de los ríos como el Cauca, hay que repetir hasta el cansancio lo que incluso forma parte de sentencias de tutelas solicitadas para evitar el desalojo: en la estabilidad del Jarillón está comprometida la seguridad de más de 500.000 personas que viven entre los límites del afluente y el centro de Cali, además de la estabilidad de los servicios públicos, las comunicaciones y la tranquilidad de la ciudad.Es la razón por la cual la recuperación del Jarillón del Cauca debe ser convertida en propósito de ciudad. Que no se olviden las fotos de las inundaciones presentadas en 1958, cuando el oriente de Cali era un lago enorme, lo cual dio origen a la obra que hoy está en peligro. Eso no puede repetirse.

VER COMENTARIOS
Columnistas