Promesa incumplida

Julio 22, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...es casi imposible saber las veces en que el Valle ha reclamado la construcción de la doble calzada a Buenaventura, así como las respuestas dilatorias y los incumplimientos que hacen imposible tener lista la conexión más importante para el comercio de Colombia con el mundo".

Ya es casi imposible saber las veces en que el Valle ha reclamado la construcción de la doble calzada a Buenaventura, así como las respuestas dilatorias y los incumplimientos que hacen imposible tener lista la conexión más importante para el comercio de Colombia con el mundo. Ahora hay que preguntar de nuevo por qué el avance de esas obras parece condenado a vivir la triste experiencia de la malla vial del Departamento.En los comienzos del gobierno del presidente Álvaro Uribe, las continuas declaraciones del entonces ministro de Transporte contrastaban de manera inocultable con los hechos. Mientras el doctor Andrés Uriel Gallego reafirmaba su compromiso irrestricto con la construcción de la vía era corriente ver que nada se hacía por la carretera por la cual transita más del 50% de la carga de exportación e importación de Colombia. Infortunadamente tuvo que producirse la tragedia en la vereda Bendiciones, donde un alud se llevó varias vías e incomunicó al país, para lograr el compromiso serio de la Nación con un proyecto que lleva por lo menos 50 años de atraso. Y ocurrió lo que tenía que suceder cuando el centralismo se resiste a hacer lo que le corresponde para beneficio de la provincia colombiana. Tras declararla de interés y de urgencia, la obra fue adjudicada con rapidez. Pero están presentándose los mismos obstáculos que ha demorado más de un lustro la terminación de la malla vial del Valle, con el Instituto Nacional de Concesiones actuando más como defensor del contratista que como guardián del interés público. El resultado se está viendo ya en la doble calzada. A pesar de haberse iniciado hace seis años, existen tramos como el de Citronela-Altos de Zaragoza donde sólo hay avances del 12%. Pero ya apareció la disculpa que conocen los vallecaucanos de memoria: al igual que en la malla vial ahora se aduce la imposibilidad de negociar los predios por las exorbitantes demandas de sus propietarios o la invasión de las zonas por donde pasará la vía. Y mientras tanto, el Gobierno se demora en entregar las licencias ambientales o los demás organismos nacionales no apoyan las negociaciones o toman las medidas que deben aplicarse para salvaguardar el interés público de las ambiciones individuales.Ahora se dice que, si acaso, la carretera será concluida en el 2019. Es decir, 7 años después de la promesa. Quien tendrá que asumir esa demora no son sólo Buenaventura y el Valle. Es ante todo la economía de la Nación, que deberá asumir los costos de las demoras en una vía declarada prioritaria para las exportaciones. El presidente Juan Manuel Santos conoce a profundidad la importancia de la vía que une al interior del país con el Océano Pacífico, donde están las economías más grandes del planeta. Por eso sabe que no es aceptable demorar la doble calzada con maniobras y disculpas que perjudican a los sectores productivos de la Nación, a Buenaventura y al Valle. Por eso las autoridades nacionales deben hacer lo que sea necesario para terminar una obra en la cual está comprometido el progreso de toda Colombia.

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