Primero el Congreso

Primero el Congreso

Enero 22, 2018 - 11:52 p.m. Por: Editorial .

Con la inscripción de dos coaliciones para una consulta interpartidista que definirá candidatos únicos y tendrá lugar en las elecciones del próximo 11 de marzo, culmina otra etapa más del complejo escenario en que se ha convertido la política colombiana. Resuelto ese paso, es de esperar que la escogencia del nuevo Congreso de la República recupere el espacio que ha perdido por múltiples razones.

Después de muchas especulaciones, de intensos forcejeos y de múltiples propuestas, ante la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral quedaron inscritas las consultas para elegir el candidato único de la alianza del Centro Democrático representada por el senador Iván Duque, con los movimientos que por firmas inscribieron los nombres de la exministra Martha Lucía Ramírez y del exprocurador Alejandro Ordóñez, respectivamente. Así mismo lo hicieron el movimiento abanderado por el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro y el exalcalde de santa Marta Carlos Caicedo.

De otra parte, la alianza entre el exalcalde de Medellín Sergio Fajardo y los senadores Claudia López y Jorge Robledo, logró un acuerdo por el cual los dos últimos respaldarán la candidatura de Fajardo. En esas condiciones, los más de una decena de candidatos que se mantienen en lista participarán en la primera vuelta de las presidenciales que se realizarán el 27 de mayo. Quedan pues cuatro meses para que los colombianos con derecho a elegir decidan si habrá una sola vuelta o si será necesaria una segunda ronda, la cual se celebraría el 17 de junio.

Lo que indica esa explosión de casi cincuenta candidatos, sin parangón en la historia nacional, es el fraccionamiento y la dispersión que experimenta la política nacional. Es la demostración de una debilidad casi terminal de los partidos tradicionales, y el afán de muchos aspirantes, la mayoría sin un respaldo importante, de aprovechar el descrédito y la pérdida de credibilidad de la política para ejercer su derecho a ser elegido. Eso es algo respetable, aunque además del rechazo muestra también una atomización de la opinión nacional que puede resultar en el debilitamiento del Estado y de sus instituciones para responder a las necesidades de la Nación.

Resuelto entonces el asunto de las consultas, ahora debe recuperarse el interés en la elección de quienes integrarán el Senado y la Cámara de Representantes a partir del próximo 20 de julio. Ante los escándalos frecuentes y la persistencia de vicios como la compra de votos y el fraude, es necesario que los votantes dirijan su atención a los aspirantes, a sus propuestas, a su trayectoria y a los orígenes de sus candidaturas.

Demostrado está que el sistema electoral ha sido desbordado por las maniobras y las trampas con las cuales se imponen el clientelismo y la abundancia de dinero. Frente a ello está el rechazo a una actividad que ya no parece interpretar la voluntad nacional. Por ello, lo que se espera es que la participación de todos los colombianos sirva para vigilar la escogencia del nuevo Congreso y para cambiar la Política en Colombia.

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