Por el honor del Ejército

Por el honor del Ejército

Marzo 05, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Pero es tiempo para preguntar qué está sucediendo al interior del Ejército que tantos reconocimientos ha merecido por su abnegada labor al servicio de los colombianos y de la defensa del Estado. Precisamente por eso, porque son motivo de orgullo para nuestra Nación, porque su nombre se convirtió en símbolo de héroes y de entrega a una causa noble, la defensa de la libertad y la protección de los derechos de sus compatriotas

Cuatro integrantes del Ejército, tres de la reserva activa, un expolicía y cuatro civiles fueron apresados por formar parte de una organización que traficaba con armas a criminales. Si bien esa noticia salió de acciones ejecutadas por la propia institución en conjunto con la Fiscalía General de la Nación, no por ello deja de causar daño en ella y en los cientos de miles de soldados y policías que constituyen la Fuerza Pública encargada de defender a los colombianos. El hecho demuestra una vez más que, como toda entidad compuesta por seres humanos, está expuesta a fallas y a anormalidades que se producen a partir de la ambición de riquezas. También puede decirse que tales conductas son siempre hechos aislados que no involucran a la Institución como tal, y que ésta es tan víctima como cualquier ciudadano por los delitos que cometan en su interior. Y por último debe agregarse que se presentó la oportuna reacción de quienes están obligados a preservar la integridad de los Cuerpos Armados. Pero es tiempo para preguntar qué está sucediendo al interior del Ejército que tantos reconocimientos ha merecido por su abnegada labor al servicio de los colombianos y de la defensa del Estado. Precisamente por eso, porque son motivo de orgullo para nuestra Nación, porque su nombre se convirtió en símbolo de héroes y de entrega a una causa noble, la defensa de la libertad y la protección de los derechos de sus compatriotas. En fin, porque sus integrantes han dado muestras de compromiso y fe en los valores de una democracia que con todos sus defectos puede considerarse como una gran conquista de Colombia. No hay duda de que los escándalos destapados en los últimos días han producido mella importante en la imagen del Ejército. Sobre todo el de la organización que, supuestamente dirigida por un coronel acusado de graves delitos y comandada desde una cárcel ubicada dentro de una guarnición militar, negociaba armas y pertrechos con organizaciones que las debieron usar para cometer sus fechorías. Y, por supuesto, en algún momento debieron ser utilizadas para atacar a los compañeros de quienes hoy son sindicados. Están también las dudas que quedaron sobre posibles espionajes indebidos e ilegales, practicados por la división de Inteligencia del Ejército. Y, como si fuera poco, apareció la denuncia sobre negociados en la Aviación de la misma Institución, a la cual está vinculado el mismo coronel de marras, acusado de delitos de lesa humanidad. Ésta última noticia produjo el retiro de varios Generales, decisión tomada por el Gobierno Nacional en uso de la facultad discrecional que le otorga la Constitución Nacional. Todo ello produce desconcierto en la Nación y, en especial, entre los miembros de una de las más queridas instituciones de Colombia. Por ello es necesario reiterar que se llegue hasta el fondo del asunto, que se conozca la verdad de los hechos vergonzosos y se limpie al Ejército de las manchas que le causan los malos procederes de quienes resulten ser los responsables de ellos. Es la mejor y única manera de poner a salvo el honor de una institución que ha sido fundamental en la construcción de nuestra República.

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