No se puede claudicar

No se puede claudicar

Enero 26, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Recortar las partes dañadas de algo que se está deteriorando puede ser la forma fácil de hacerle frente al problema. Pero esa lógica pasa a ser una amenaza cuando se trata de las reservas naturales.

Desde finales del 2017 el Ministerio del Medio Ambiente trabaja en un proyecto de resolución que permita ‘realinderar’ las zonas naturales protegidas en las cuales se presenta una degradación extrema. Lo que eso significa es que si una reserva forestal tiene zonas destruidas, si su recuperación es muy costosa y si no hay garantías de salvarla, se les permitirá a las autoridades ambientales del orden nacional, departamental o local alterar los límites geográficos con el fin de reducir el área de conservación.

Palabra más o menos lo que haría esa resolución es evidenciar la renuncia a conservar el que es hoy el mayor patrimonio de la Nación. De tiempo atrás Colombia adquirió el compromiso de preservar para su beneficio y el del mundo la enorme riqueza que tiene en sus recursos naturales, consciente del papel que ellos desempeñan en la vida del Planeta y el futuro de la humanidad.

Esa es la razón para que se haya definido una serie de políticas que buscan proteger los ecosistemas, la biodiversidad y en general el tesoro natural nacional, a la vez que establecen las directrices para que aquellos bienes ambientales sometidos a cualquier clase de degradación sean recuperados, sea cual sea el costo de hacerlo. Incluso se ha recurrido al apoyo internacional y del sector privado para lograr esos propósitos a sabiendas que los presupuestos públicos para tal fin son limitados y no existe un compromiso para utilizarlos.

No puede ser entonces que ahora la Nación piense en claudicar en la que es una de sus obligaciones más importantes. Departamentos como el Valle han demostrado que sí es posible revertir los daños y restaurar el equilibrio ambiental cuando hay un compromiso real: al 2017 se logró recuperar el 82% de los bosques arrasados en la región, mientras que 33 instituciones públicas, privadas y comunitarias trabajan con resultados positivos en la rehabilitación de cinco de las cuencas prioritarias, labor en la que han invertido recursos por $194.000 millones en 4 años.

En Colombia hay 59 zonas de reserva que hacen parte del sistema de Parques Nacionales Naturales y en conjunto suman 14 millones 300 mil hectáreas. La meta del Gobierno Nacional es sumar otras dos millones quinientas mil nuevas hectáreas de áreas protegidas en el 2018, propósito que va en contravía de la resolución de realinderamiento que pretende sacar el Ministerio del Medio Ambiente.

Por ahora las consultas sobre esa decisión están abiertas como resultado de la presión que han ejercido las comunidades científicas del país, organizaciones ambientales y en general la sociedad. Habrá que esperar para saber si el Gobierno Nacional se sostiene en su empeño o reconoce que su responsabilidad es asegurar la recuperación de su patrimonio natural, y que claudicar es la evidencia de que el Estado fracasó en su obligación de proteger una de las mayores riquezas en biodiversidad del Planeta.

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