No más dilaciones

No más dilaciones

Marzo 05, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Dos procesos avanzan de manera simultánea para investigar y juzgar la actuación del magistrado Gustavo Malo, miembro de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. Y entre tanto, los recursos, sin duda legales, presentados por el hasta ahora Juez de la República, siguen dilatando la posibilidad de que sus colegas definan si puede continuar ejerciendo sus funciones.

Junto con dos de sus antiguos compañeros de Sala y el exfiscal anticorrupción, el magistrado Malo ha sido acusado de actuaciones indebidas en el ejercicio de sus funciones. Es el caso al cual se le ha llamado el Cartel de la Toga, el que a su vez le ha asestado el peor golpe a la credibilidad y transparencia de la Justicia en toda su historia.

En efecto, se trata de una forma de asociación para beneficiar lo que los investigadores de la Fiscalía, de la Procuraduría y de la propia Corte Suprema de Justicia no han dudado en acusar de favorecimientos a funcionarios, congresistas y particulares. Tan es así, que varios de ellos están en la cárcel, a la espera unos de que se fallen sus casos luego de haber colaborado, entregando datos, nombres y beneficiarios del entramado corrupto e inmoral, mientras los otros se defienden en libertad de las acusaciones en su contra.

En todos los casos, los vinculados son objeto de procesos abiertos por las entidades encargadas de administrar justicia. Queda por tramitarse la suspensión del magistrado Malo y su procesamiento en la Corte, como corresponde a su fuero y a los hechos de los cuales ha sido sindicado por quienes han delatado la manera en que se favorecía a los funcionarios cuyos procesos por parapolítica o corrupción estaban en manos de quienes hoy son procesados, a cambio de gruesas sumas de dinero.

Sin embargo, durante seis meses no ha sido posible el trámite para que un magistrado investigado penalmente, pueda ser apartado de sus funciones en la Corte y permitir que opere la Justicia para no afectar la institución a la cual representa. Han sido meses de incapacidades médicas, licencias y permisos que no suspenden su remuneración pero sí causan suspicacias puesto que pueden interpretarse como maniobras evasivas dirigidas a entorpecer el trámite de la investigación.

Entre tanto, los encargados del proceso político en el Congreso decidieron presentar ante el pleno de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes la acusación contra el magistrado. “Existen serios indicios que permiten concluir de la participación del doctor Malo Fernández dentro de una organización criminal encaminada a favorecer aforados en procesos de única instancia que se tramitan o tramitaron en la sala penal de la Corte Suprema de Justicia”, dijeron. El togado sería acusado por concierto para delinquir, cohecho, prevaricato por acción y omisión y por utilización de asunto sometido a secreto o a reserva.

El magistrado Malo tiene derecho a presentar excusas médicas y solicitar licencias o permisos. Pero, al dilatar su presentación ante la Corte le está haciendo un daño enorme a la Corte, a la majestad de la Justicia y a la credibilidad de las instituciones.

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