Muerte en El Cairo

Muerte en El Cairo

Agosto 16, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El hecho atroz, aparte de condenable, da al traste con los esfuerzos de mediación que varias naciones hacían para lograr un acuerdo entre los Hermanos Musulmanes y el gobierno interino, que definitivamente no podrá lograrse luego de esta masacre".

El jueves en la madrugada los residentes egipcios de la capital se despertaron con el ulular de sirenas y fueron testigos de pavorosas escenas de levantamiento de cadáveres que se encontraban regados en las calles.Fue el resultado del enfrentamiento entre activistas de los Hermanos Musulmanes y fuerzas de seguridad del Estado que desalojaron a los opositores de dos campamentos situados en el centro de la ciudad y que eran fuente de constantes marchas y protestas contra el gobierno interino impuesto por los militares.Las cifras oficiales hablan de 525 muertos y más de 3 mil heridos, muchos de los cuales terminarán falleciendo por la gravedad de las heridas con armas de fuego. Se trata del acontecimiento más violento desde que el primer presidente elegido libremente fuera forzado a retirarse del cargo hace algunas semanas, sumiendo al país en la crisis más profunda desde la deposición del autoritario antecesor de Mursi, Hosni Mubarak, en la revolución de 2011. El hecho atroz, aparte de condenable, da al traste con los esfuerzos de mediación que varias naciones hacían para lograr un acuerdo entre los Hermanos Musulmanes y el gobierno interino, que definitivamente no podrá lograrse luego de esta masacre. Varias críticas se habían hecho a la detención arbitraria de decenas de dirigentes de los hermanos Musulmanes y, sobre todo, a que el presidente depuesto, Mohammed Mursi, continúe retenido sin que nadie sepa donde se encuentra ni cuál es su estado de salud. Como es bien sabido, Mursi cometió errores que llevaron a la intervención del Ejército egipcio, tal como lo había hecho contra Mubarak: polarizó el país, impuso la ley islámica a una sociedad laica y trató a los vencidos en las urnas como proscritos, sin hacer ningún esfuerzo para unificar al país. Pero fue elegido en un acontecimiento sin antecedentes en esa nación y, para muchos, sólo podía ser depuesto también por medios democráticos.El gobierno interino está cometiendo los mismos errores, esta vez llegando a extremos como la matanza del miércoles. Tanto, que ha comenzado a recibir críticas y condenas aún de los gobiernos que lo apoyan. El presidente Obama rechazó enfáticamente el uso de la fuerza para reprimir protestas ciudadanas y los extremos a los cuales llegaron, cancelando los ejercicios militares conjuntos previstos para el próximo mes. Obama también advirtió contra medidas no especificadas de los líderes interinos que podrían llevarlos “por un camino más peligroso”. En Europa, algunos funcionarios de la Unión Europea pidieron la supresión de las ayudas a Egipto y al menos un estado miembro, Dinamarca, dio orden de suspender los giros. El Presidente francés anunció que está estudiando las medidas a tomar. Además, el vicepresidente Mohamed El Baradei, Premio Nobel de Paz y uno de los mediadores en Egipto, renunció a su cargo, acusando al gobierno de intolerancia y señalando que la masacre sólo servirá para alentar a los violentos y terroristas.En Egipto se dio un salto mortal. En adelante todo será más difícil y, tal vez, más sangriento.

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