Más agua, más vida

Julio 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El panorama futuro del agua en el mundo así como las consecuencias que conllevaría su escasez para la humanidad no son alentadores. Por ello se necesita de todas las acciones y de la unión para garantizar que ese recurso vital para la supervivencia alcance para futuras generaciones".

El panorama futuro del agua en el mundo así como las consecuencias que conllevaría su escasez para la humanidad no son alentadores. Por ello se necesita de todas las acciones y de la unión para garantizar que ese recurso vital para la supervivencia alcance para futuras generaciones.Según reportes recientes, para el año 2030 la demanda de agua será superior en un 40% a la oferta. Lo cual se traduce en que habrá una parte importante de la población global con dificultades para conseguir el líquido. Incluso antes de llegar a la mitad de este siglo, medio centenar de naciones enfrentarán una escasez calificada como grave, que afectará a 2.900 millones de personas.Con esa información en las manos, el único camino a seguir, sobre todo para países como Colombia que aún tienen una importante riqueza hídrica, es tomar decisiones y adelantar las acciones que reviertan esa realidad desalentadora. Todas las iniciativas para conjurar ese futuro pesimista son entonces bienvenidas, entre ellas las que buscan apoyar con recursos financieros y técnicos la recuperación de las cuencas, mejorar la calidad del agua, así como educar a la sociedad para que sea parte activa en su cuidado.La Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua, una iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, The Natural Conservancy y la Fundación Femsa, ya trabaja en ello a través de 19 proyectos en el continente y 40 más que el mes pasado se comprometió a crear antes del 2020. De las cuatro propuestas para Colombia, dos benefician hoy a Cali y al Valle del Cauca.Madre Agua tiene el objetivo de recuperar en cinco años las cuencas de los ríos Cali, Meléndez, Pance, Lili y Cañaveralejo, que presentan un grado alto de deterioro, contaminación y disminución de su cauce. Con un presupuesto de $15.200 millones, la meta es intervenir 4.500 hectáreas en sus partes altas, involucrar a 1.500 familias en su cuidado, conservación y uso sostenible, mientras se mejora la calidad del agua para los 2,5 millones de caleños. Mientras tanto, el proyecto para el Valle, denominado Agua por la Vida y la Sostenibilidad, trabaja en la reforestación y la educación ambiental en municipios como Palmira, El Cerrito, Buga, Tuluá, Yumbo y Pradera.En ellos son esenciales la participación de los gobiernos locales, las entidades públicas, el sector privado y la comunidad, una alianza sin la cual será imposible que los fondos de financiación cumplan con su cometido de mejorar la calidad y la cantidad de agua que necesita la humanidad. Hoy, el Valle y en especial Cali tienen la oportunidad de revertir el daño que se les ha causado a sus ríos, devolverles la majestuosidad a sus cauces y garantizar que a futuro continúen siendo las fuentes para abastecer a su población.Son acciones que no se pueden desconocer. En ellas hay una alternativa para revertir la realidad actual, que está llevando a que en pocos años haya una mayor población y menos recursos hídricos para atenderla. Para el mundo la ecuación es simple: a menos agua, menos vida. Es hora de actuar.

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