Manual de la biodiversidad

Diciembre 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Colombia tiene en su biodiversidad un tesoro que está obligado a proteger para su propio beneficio y el del Planeta. Conocer esa riqueza en toda su dimensión es el principio para saber qué se debe hacer con el fin de salvarla del daño ambiental que destruye cada vez más la vida en la Tierra".

Colombia tiene en su biodiversidad un tesoro que está obligado a proteger para su propio beneficio y el del Planeta. Conocer esa riqueza en toda su dimensión es el principio para saber qué se debe hacer con el fin de salvarla del daño ambiental que destruye cada vez más la vida en la Tierra.Ese es el sentido del documento que entregó el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt. De una manera práctica y sencilla se presenta un inventario de las especies, los ecosistemas y los recursos naturales del país, así como su estado actual y las recomendaciones sobre las acciones a seguir para protegerlos.El estudio también es un llamado a reaccionar contra el deterioro que acusa nuestro medio ambiente. En él se plantea la urgencia de tener políticas coherentes, en las que participen y se comprometan la Nación, los gobiernos regionales y locales, las organizaciones ambientales así como la población, sin cuya colaboración cualquier plan terminará en el cajón de los fracasos.Si la riqueza de los países se midiera por su diversidad biológica, Colombia sería superpotencia mundial. Tiene la mayor variedad de aves, con el 20% de las especies conocidas en el mundo, y es primero en vertebrados. Ocupa el segundo lugar en flora, superado sólo por Brasil, y con apenas el 1% de la superficie del planeta concentra el 10% de la biodiversidad. El ‘manual’ del Instituto Humboldt destaca la importancia que brindan para un mayor conocimiento las 202 colecciones biológicas que identifican 4,7 millones de ejemplares entre fauna y flora, y el descubrimiento de nuevas especies como las 29 clases de aves identificadas en los últimos 14 años. De otro lado, presenta el angustiante panorama de la fauna y la flora en peligro de extinción, como las 55 especies de anfibios, que en su mayoría solo existen en Colombia, próximas a desaparecer. Ese es apenas un ejemplo del riesgo en que están plantas, reptiles, peces, mamíferos, así como sus hábitats naturales o ecosistemas. De hecho, el deterioro es directamente proporcional a su riqueza ambiental: el país es el segundo con el mayor número de zonas naturales con especies en riesgo crítico como sucede con la flora andina del Valle del Cauca.Las causas se conocen de sobra e incluyen la deforestación, los cultivos ilícitos, el tráfico de animales, la expansión de las fronteras agrícolas y ganaderas, la minería ilegal y en muchos casos la legal a la que se le han otorgado títulos en zonas de reserva natural. Todos ellos, producto de la mano destructora de la gente, han arrasado bosques, secado nacimientos de agua, masacrado ecosistemas. Colombia ha sido así partícipe de la agudización del calentamiento global que ya suma un aumento de 0,85 grados centígrados en las temperaturas promedio durante los últimos 120 años. Ojalá el manual, que según Brigitte Baptista, directora del Instituto Humboldt, no sólo se trata de cifras, cumpla el propósito de “mostrarles a los colombianos en qué país viven, y para que el Estado se mueva en el camino que queremos”.

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