Los retos del Valle

Julio 06, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...el nuevo Gobernador deberá recuperar la credibilidad de la institución que a partir de hoy dirigirá, demostrando que el cuidado de los intereses de los vallecaucanos estará siempre por encima de las ambiciones clientelistas".

Hoy se posesiona Ubeimar Delgado Blandón como nuevo gobernador del Valle, después de una época triste y azarosa de la política regional que postró al Departamento. En sus manos está el compromiso de empezar a recuperar la credibilidad y la dignidad del cargo y de la entidad que representan a los vallecaucanos, que debe unirlos en procura del progreso y de la solución a sus problemas. Si bien su triunfo fue inobjetable, el bajo caudal de las elecciones atípicas fue sin duda reflejo de la mezcla de apatía y rechazo que han producido los abusos de quienes obtuvieron el poder en los dos comicios anteriores y lo pusieron al servicio de sus intereses. Pero también, de la vigencia del clientelismo en las organizaciones políticas de la región, muchas de las cuales prefirieron defender sus cuotas de poder a ejercer el control y la vigilancia que hubieran podido evitar el desastre administrativo y financiero del que fuera el Departamento líder de Colombia. El hoy Gobernador llegará al palacio de San Francisco respaldado por una coalición que representa a los partidos y agrupaciones políticas distintas a las que impusieron a los destituidos Juan Carlos Abadía y Héctor Fabio Useche. Durante los próximos tres años y medio, el mandatario deberá enfrentar crisis tan graves como la quiebra fiscal del ente territorial, producto de un déficit que supera los $150.000 millones, de las deudas que superan los $500.000 millones y de un desmadre burocrático producto del cual debe mantener una frondosa y pesada carga burocrática. Pero también deberá organizar la estrategia para combatir la amenaza que representan las innumerables demandas que se interponen a diario contra el Valle, cuyo valor a la fecha supera los $700.000 millones. También deberá enfrentar el hecho de que la nómina de jubilado que debe pagar cada mes supera con creces el monto que paga a los funcionarios y empleados activos. Así mismo, tendrá que resolver la crisis que afecta a su principal generador de ingresos, la Industria de Licores, y a otras entidades departamentales. Además de toda esa herencia, el nuevo Gobernador deberá recuperar la credibilidad de la institución que a partir de hoy dirigirá, demostrando que el cuidado de los intereses de los vallecaucanos estará siempre por encima de las ambiciones clientelistas. Ello implica recuperar la voz y la respetabilidad del Valle en el concierto nacional, destruidas por años de abusos, de corrupción y de dividir a la población por razones de raza o riqueza para esquilmar sin escrúpulos su patrimonio. Así las cosas, la llegada del nuevo gobernante debe significar la hora de hacer un alto en las disputas partidistas y aportar con generosidad en la construcción del Gobierno que se merecen y reclaman los vallecaucanos. Para ello es menester pensar en los intereses de todos los ciudadanos antes que en las menudencias de la política que entiende el triunfo de unas elecciones como la oportunidad para disponer del patrimonio público. Reconstruir la grandeza del Valle es entonces el gran desafío para el gobernador Ubeimar Delgado.

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