Los retos de Venezuela

Junio 13, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Si existiera juego limpio, hoy podría decirse que el cambio se aproxima en Venezuela. Sin embargo, el continuo y sistemático abuso del poder, sumado a las capacidades histriónicas de Chávez, hacen prever una lucha desigual

Entre el domingo y el lunes pasado, tanto el candidato opositor Henrique Capriles como el oficialista Hugo Chávez midieron sus fuerzas en grandes manifestaciones frente al Consejo Nacional Electoral cuando inscribieron formalmente sus nombres para aspirar a la Presidencia del país el próximo 7 de octubre.A primera vista, Capriles, con su juventud y tolerancia, parece aventajar a un Hugo Chávez disminuido por la enfermedad y agobiado por 13 años de un gobierno de estilo dictatorial que no ha logrado poner la riqueza petrolera del país al servicio de la sociedad venezolana. Pero las encuestas, aunque con diferencias sustanciales dependiendo de la firma encuestadora, parecen otorgar un empate técnico, en el que Chávez le lleva una pequeña ventaja a Capriles.Pese a que las candidaturas están definidas hace meses, la campaña apenas comienza. En ella Capriles es el candidato del cambio, mientras Chávez representa la continuidad de un gobierno que no ha logrado resolver problemas sustanciales, que dividió la sociedad venezolana y es incapaz de detener la violencia y la corrupción.Tres temas son el eje de la campaña opositora: seguridad, educación y empleo. En todos ellos el gobierno chavista ha fracasado, lo que ha llevado a Chávez a enarbolar un discurso de corte ideológico, de enfrentamiento entre ricos y pobres, buscando sacar provecho de los actos populistas que han caracterizado su mandato y explotando su enfermedad al extremo.Durante los años del gobierno de Chávez, la tasa oficial de homicidios llegó a 48 por cada 100.000. Sin embargo, según Capriles esa cifra es en realidad de 64. En cualquier caso, es uno de los países más violentos del mundo y, con frecuencia, las fuerzas de Policía aparecen comprometidas en hechos criminales que van desde el secuestro hasta el atraco. Y mientras se destruye la iniciativa privada, Pdvsa, la poderosa empresa petrolera, es sometida al ordeño para entregarle preciosos recursos a Cuba o a Nicaragua. De otra parte, la inflación se ha mantenido durante los últimos diez años en niveles superiores al 20% anual, en tanto escasean los productos de primera necesidad. Si existiera juego limpio, hoy podría decirse que el cambio se aproxima en Venezuela. Sin embargo, el continuo y sistemático abuso del poder, sumado a las capacidades histriónicas de Chávez, hacen prever una lucha desigual donde la enfermedad del líder es usada a fondo para despertar la solidaridad que permita ocultar los errores y las tropelías del chavismo. Lo que se acaba de iniciar con la inscripción de Capriles y Chávez no es una campaña más. Es el futuro de Venezuela el que está en juego, pese a lo cual las Fuerzas Armadas no parecen ser garantes de la neutralidad y de la democracia en el país de Bolívar. Es que, como lo dijo su comandante y ministro de Defensa, ellas son parte activa de la revolución, por lo cual es posible adelantar un grave conflicto en caso de que gane Capriles o en el escenario en que Chávez muera debido a la enfermedad que padece. Ojalá, la sensatez se imponga por encima del intento por mantener un régimen fracasado.

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