Los problemas de la Justicia

Diciembre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Lo cierto es que, hasta ahora, el doctor Pretelt sigue siendo uno de los integrantes de la Corte encargada de defender la Constitución Nacional. Y además de mantener esa dignidad, lo que es ajustado a la ley así genere suspicacias, lo hace en contra de sus compañeros de corporación.

A punto de terminar la negociación con las Farc, en el 2015 se vivieron otras situaciones que mostraron la necesidad de aplicar correctivos que defiendan la credibilidad de sus instituciones. Es el momento para decidir ajustes que atiendan a las requerimientos de la sociedad, las cuales no obligatoriamente pasan por el posconflicto.La primera de ellas es la Justicia y la urgencia de defenderla del desgaste que le han producido situaciones como la del expresidente de la Corte Constitucional, Jorge Pretelt, y el escándalo sobre supuestos pedidos de dinero para influir en una decisión que debía tomar el Alto Tribunal. Allí se generaron toda suerte de actuaciones que hasta ahora van en la renuncia a la presidencia del Magistrado y el proceso que le adelantó la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, el cual llevó a su acusación ante el Senado.Se dirá que el trámite adelantado hasta ahora ha demostrado la eficacia de los mecanismos existentes para garantizar la pureza de la Justicia en Colombia. Otra cosa debe concluirse si se tiene en cuenta que es la primera vez en la historia nacional que un funcionario de la rama judicial con fuero especial es procesado por la polémica Comisión. Y que a lo largo del proceso se han hecho presentes toda suerte de influencias e intervenciones políticas, lo que sin duda le quita transparencia a la actuación del Estado en un caso tan delicado. Lo cierto es que, hasta ahora, el doctor Pretelt sigue siendo uno de los integrantes de la Corte encargada de defender la Constitución Nacional. Y además de mantener esa dignidad, lo que es ajustado a la ley así genere suspicacias, lo hace en contra de sus compañeros de corporación. Sin desconocerle entonces sus derechos a la presunción de inocencia y a la defensa, está claro también que su permanencia en el cargo mientras se surte todo el trámite ocasiona un gran desgaste al nombre de la Corte.Pero no es sólo ese el caso que afecta a la Justicia. Aunque ya se aplican los cambios acordados en la reforma del llamado Equilibrio de Poderes que eliminó el fracasado Consejo Nacional de la Judicatura, empezaron también las críticas y las preocupaciones sobre las instituciones que reemplazarán a esa entidad y la manera en que se están escogiendo sus directivos.Y mientras tanto, en sectores de la Administración de Justicia se escucha la protesta contra las deficiencias e improvisaciones que se están presentando en la puesta en marcha de la reforma al código de procedimiento en todas las ramas de ese poder público. Falta de salas para aplicar las oralidad, y de recursos para dar a conocer entre los jueces, funcionarios y abogados, indican que las bondades de esos cambios pueden llevar a mayores dificultades y desgastes si no se resuelven los problemas. Incluyendo los cuestionamientos al sistema acusatorio de la justicia penal, el panorama de la Justicia para los 47 millones de colombianos es más que preocupante. Por eso, y así en La Habana se actúa con celeridad para crear una justicia especial que ayude a resolver el conflicto con las Farc, en Colombia se debe actuar para garantizar una recta, cumplida y efectiva justicia para todos los ciudadanos.

VER COMENTARIOS
Columnistas