Los negocios de Metrocali

Enero 09, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...Cuando se trata de un proyecto de las dimensiones del Sistema de Transporte Masivo, y de un negocio como comprometer a la entidad por un cuarto de siglo, la ética más elemental indica que debe haber transparencia, por lo cual no basta citar los incisos y las cláusulas que revistan de legalidad aparente tan importante negociación...".

Ante las actuaciones que Metrocali está realizando con la publicidad dentro del MÍO y la posibilidad de que en las estaciones se instalen ventas de comida que generarían riesgos e incomodidades para los usuarios, es necesario recordarle a su Presidente y a la Administración Municipal que el MÍO es ante todo un bien público. Por lo tanto, su deber es actuar con transparencia, explicando a la ciudadanía los negocios que efectúa con la propiedad pública.Es muy posible que los estatutos de Metrocali faculten a sus administradores a realizar transacciones que redunden en beneficio del sistema y de los servicios que se prestan a los usuarios. Pero a nadie puede escapársele que cuando se van a efectuar negocios como la entrega por 24 años de la explotación publicitaria de un sistema por el cual se movilizarán millones de personas al día, es menester realizar los estudios técnicos y económicos que midan la dimensión de la transacción a realizar. Y que expliquen con claridad las bondades del acuerdo y los beneficios económicos que recibirán Metrocali y la ciudad en general.Eso es lo que el presidente de la entidad encargada de administrar el MÍO no les ha contado a los caleños, ni siquiera a su Junta Directiva, donde tienen asiento las autoridades de la ciudad y el Gobierno Nacional, como dueños, inversionistas y representantes de los intereses comunes a los ciudadanos. Cuando se trata de un proyecto de las dimensiones del Sistema de Transporte Masivo, y de un negocio como comprometer a la entidad por un cuarto de siglo, la ética más elemental indica que debe haber transparencia, por lo cual no basta citar los incisos y las cláusulas que revistan de legalidad aparente tan importante negociación.Ahora se sabe que una entidad particular tramita permisos para instalar ventas de comida que negoció en forma directa con el Siur y sin tener en cuenta a Metrocali. Eso puede deducirse de las confusas declaraciones del arquitecto Luis Eduardo Barrera, quien no parece tener claras las condiciones del negocio de comidas ni los riesgos que generará para los usuarios el uso de gas en las estaciones del MÍO. Otra perla que se suma a la entrega de la publicidad, que ya está en operación sin consultar siquiera a la Junta Directiva.Y, ¿qué dice la Administración Municipal? Nada distinto a dar vagas respuestas sobre si se otorgaron licencias para operar los comederos en las estaciones. Nada de exigir explicaciones sobre el negocio de la publicidad que por su tamaño demanda una licitación pública, según la ley 80 de 1993. Un silencio extraño, que no se compadece con la gravedad de actos que comprometen el patrimonio de la ciudad.Ante tales hechos, los organismos de control deben revisar las actuaciones de Metrocali. Y actuar cuanto antes para proteger el interés público de quienes pretenden utilizar los incisos de los estatutos para comprometer a la ciudad en negocios en los cuales no existe la claridad y la transparencia que exige el manejo de los asuntos públicos, así se trate de una sociedad anónima.

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