Los fracasos de la OEA

Los fracasos de la OEA

Marzo 24, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

... el gobierno de Venezuela impuso su influencia en la OEA y a través de votos y dilaciones consiguió que a Machado sólo le quedara tiempo para “despedirse y agradecerle al Consejo”, como dijo la embajadora estadounidense Carmen Lomellín. Con razón, Machado le dijo a medios internacionales que no había sido “un buen día en la historia de la OEA” y que es “profundamente doloroso” el poco apoyo regional que ha obtenido su causa.

En Venezuela, una nueva jornada de marchas opositoras y contramarchas oficialistas derivó en más disturbios y registró más víctimas fatales, que llegan ya a 34 personas. Al mismo tiempo, la Organización de Estados Americanos, OEA, le negaba el derecho de la palabra a María Corina Machado. La diputada de la oposición venezolana deseaba pedir a la entidad internacional su intervención para detener la violación de los derechos humanos en su país, y para que se aplicara la Carta Americana promulgada por la misma organización, otrora poderosa y respetada en el continente.Pero lo que debía esperarse no sucedió. Durante ocho horas se discutió la posibilidad de que la diputada venezolana hablara ante la OEA. En el centro de las discusiones estaba la valiente líder a quien Panamá le había cedido su silla en el órgano hemisférico para que hablara de la violencia en su país, que en las últimas seis semanas ha dejado 34 y miles de detenidos por la represión oficial. Y en Venezuela siguen las protestas, los muertos y las detenciones a los opositores del gobierno. Aunque las manifestaciones más multitudinarias fueron las de Caracas, las víctimas mortales se produjeron en San Cristóbal, Valencia y Mérida.Pero el gobierno de Venezuela impuso su influencia en la OEA y a través de votos y dilaciones consiguió que a Machado sólo le quedara tiempo para “despedirse y agradecerle al Consejo”, como dijo la embajadora estadounidense Carmen Lomellín. Con razón, Machado le dijo a medios internacionales que no había sido “un buen día en la historia de la OEA” y que es “profundamente doloroso” el poco apoyo regional que ha obtenido su causa.Por 22 votos a favor, 3 en contra y 9 abstenciones, los embajadores de los Estados miembros de la OEA aprobaron una solicitud de la misión venezolana para sacar de la agenda el punto dedicado a “la situación de Venezuela”. Previamente se había decidido que la reunión fuese cerrada a la prensa. Machado agradeció a los once países que votaron a favor de que la sesión fuera pública: Panamá, México, Estados Unidos, Guatemala, Perú, Chile, Colombia, Costa Rica, Canadá, Paraguay y Honduras. Llamó la atención la postura de Brasil y Chile, cuyas dos Presidentas fueron víctimas de dictaduras en sus países, y hoy guardan silencio, lo mismo que Perú, a cuyo Presidente se le ha tenido por débil ante las demandas de la izquierda latinoamericana.Lo más notorio de todo fue la ausencia de peso que demuestra Estados Unidos para influir en el rumbo internacional de América. Ni su enorme poder, ni las grandes inversiones, ni las antaño fuertes influencias, son determinantes para decidir el futuro de la región. Tantos años de abandono de los intereses latinoamericanos por sucesivos gobiernos, han logrado que Estados Unidos ya no cuente a la hora de tomar decisiones cruciales. Y la OEA ha pasado a ser un organismo inútil más, al que no vale la pena apelar porque perdió su papel como defensor de la democracia en el continente. Así lo deben sentir quienes en Venezuela luchan en solitario contra la dictadura y su paramilitarismo.

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