Los efectos de ‘Andrómeda’

Los efectos de ‘Andrómeda’

Febrero 05, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

...no es aceptable que desde los cuerpos de seguridad oficiales se monte una operación como la descubierta. Que desde el Presidente de la República y las altas esferas de la seguridad se diga que era desconocida por ellos da a entender que, como en el caso del DAS, la inteligencia en Colombia no tiene los controles para evitar los abusos: Y se puede llegar hasta favorecer a las organizaciones criminales, como ha ocurrido en el pasado. O a crear un mercado ilegal, donde la información pública o privada se vende al mejor postor.

Otra vez, y como ocurrió con el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, los colombianos son sorprendidos por las revelaciones sobre escuchas ilícitas y espionaje no autorizado, realizado por entidades del Estado. Para evitar más hechos como éste, el Gobierno y los organismos de investigación están obligados a llegar al fondo del asunto, encontrar los responsables y aplicar las sanciones que autoriza la ley. El asunto es que en un barrio de Bogotá fue descubierta una fachada detrás de la cual se ocultaba toda una operación para violar la intimidad y el derecho de reserva de cualquier ciudadano que fuera seleccionado por quienes dirigían a ‘Andrómeda’, el nombre con el cual se identificó la central de espionaje. Aunque se diga que allí se intervinieron las comunicaciones electrónicas de los miembros de la Comisión que lleva a cabo las conversaciones con las Farc, y se especule que también algunos dirigentes de la izquierda fueron ‘chuzados’, lo cierto es que esa operación podía llegar a los teléfonos y los correos de cualquier ciudadano. Desde esa perspectiva, la amenaza es general. Sin desconocer que el Estado tiene la obligación y la facultad de usar los mecanismos de inteligencia que requiera para garantizar la seguridad y anticiparse a los ataques del crimen en sus distintas facetas, esa facultad tiene un trámite legal que debe cumplirse en el cual participa la Justicia. Es la manera de evitar el abuso y de garantizar que la información sea utilizada para los fines expresos que autoriza la normatividad. Por eso no es aceptable que desde los cuerpos de seguridad oficiales se monte una operación como la descubierta. Que desde el Presidente de la República y las altas esferas de la seguridad se diga que era desconocida por ellos da a entender que, como en el caso del DAS, la inteligencia en Colombia no tiene los controles para evitar los abusos: Y se puede llegar hasta favorecer a las organizaciones criminales, como ha ocurrido en el pasado. O a crear un mercado ilegal, donde la información pública o privada se vende al mejor postor.El presidente Juan Manuel Santos ordenó una investigación exhaustiva sobre los hechos que durante un año fueron indagados por la Fiscalía y fueron publicados por la revista Semana. Es lo menos que se espera en una democracia. Más aún cuando, según el Mandatario, el objetivo eran los comisionados a los diálogos en La Habana. De ser eso cierto, la explicación debe aclarar a los colombianos el porqué de un espionaje montado por órganos del Estado contra funcionarios que cumplen una misión definida por el Jefe del Estado.Ante los hechos denunciados, es necesario reclamar que se investigue y se aclare la operación ‘Andrómeda’. Y que caiga quien deba caer. La Nación respalda y aprecia la labor de la Fuerza Pública en defensa de las instituciones y la seguridad, pero con seguridad rechaza que cualquiera de sus miembros se arrogue el derecho a intervenir las comunicaciones de los demás ciudadanos, sin orden judicial que lo autorice.

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