Libertad de prensa

Mayo 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...la prensa es mucho más que un medio físico o electrónico. Ante todo, ella es los ojos, los oídos y la voz de la sociedad. A través de ella se saben las noticias que se producen en cualquier parte del planeta y se informa sobre el destino que tienen los asuntos públicos, y la manera en que son dirigidos. Y en la prensa se conforma la opinión pública que sirve para guiar y proteger los intereses comunes...".

En medio de recordatorios sobre la importancia de preservar la libertad de información como fundamento irrenunciable de la democracia, el mundo celebró ayer el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Una conmemoración que supera el marco de los derechos individuales que preservan la iniciativa privada en la creación de medios de comunicación, para convertirse en un Derecho Fundamental, el de expresar la opinión libre y recibir la información responsable y sin cortapisas.Como lo recordaron los más altos directivos de la Organización de Naciones Unidas, el Día de la Libertad de Prensa nació como celebración mundial hace 20 años, en Winhek, Namibia. Allí se expidió la Declaración que llamó a luchar para proteger los principios fundamentales de la libertad de expresión consagrada en el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Dos décadas después, ese llamado sigue latente, y no podrá apagarse mientras existan gobiernos y regímenes empeñados en silenciar la crítica o conseguir el unanimismo que aplaude sus acciones y silencia sus errores. O en tanto subsistan las poderosas asociaciones ilícitas que encuentran en el periodismo su peor enemigo al descubrir sus fechorías, individualizar a los responsables y solicitar la censura social contra sus procederes criminales. Es que la prensa es mucho más que un medio físico o electrónico. Ante todo, ella es los ojos, los oídos y la voz de la sociedad. A través de ella se saben las noticias que se producen en cualquier parte del planeta y se informa sobre el destino que tienen los asuntos públicos, y la manera en que son dirigidos. Y en la prensa se conforma la opinión pública que sirve para guiar y proteger los intereses comunes, aplaudiendo las buenas acciones y denunciando o criticando los errores y los abusos. Ese es el juego de la libertad de prensa que con frecuencia es amenazada por los afanes de los gobiernos de callar a quien no esté de acuerdo. Por eso preocupa que en Argentina se trate de ahogar a la prensa libre, mientras el gobierno del Ecuador pretende imponer mediante un referendo medidas que impiden la libertad en la propiedad de los medios y a la vez lograr el silencio a través de una comisión que fijará límites caprichosos y tendrá capacidad de sancionar al periodismo que se aparte de los intereses del gobernante. Eso es usar la forma democrática para imponer el totalitarismo.Igual sucede cuando se registran los casos en los cuales los encargados de informar son víctimas de la violencia de quienes se protegen en el silencio. Son aquellos que viven de la corrupción y el delito, y usan la corrupción o las balas para tratar de silenciar la denuncia que descubre sus fechorías. Incluso, son los funcionarios que usan la cárcel y el destierro para callar la diferencia de opinión o para impedir que la verdad cumpla su papel purificador en el manejo de los asuntos públicos.Por eso, la defensa de la libertad de prensa no protege sólo la posibilidad de tener un medio de comunicación. Ante todo, ella es vehículo que oxigena las sociedades mediante la información veraz y responsable con los derechos de los ciudadanos.

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