Las trampas del nacionalismo

Marzo 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El fallo del Tribunal de la Haya refrenda la resolución de la OEA que tanto atacó Ortega, pues ordena a los nicaragüenses retirar sus Fuerzas Armadas y garantiza el derecho de Costa Rica a la libre navegación, al comercio y a los servicios turísticos en el río San Juan".

Desde el año pasado, luego de que el Tribunal Constitucional de Nicaragua levantara el veto a la reelección presidencial tras una serie de maniobras de Daniel Ortega que culminaron con la cooptación del Poder Judicial por parte del Ejecutivo, el presidente nicaragüense desató un conflicto con Costa Rica al enviar fuerzas armadas a la zona del río San Juan.Fue una maniobra, tan evidente como burda, para darle contenido nacionalista a sus aspiraciones de perpetuarse en la Presidencia, propósito que ve amenazado por la cercanía en las encuestas de sus dos principales opositores, Arnoldo Alemán y Fabio Gaeda.De allí que Ortega se hubiera negado a reconocer la Resolución de la OEA sobre el diferendo, en la que conmina a Nicaragua para que retire sus tropas de la zona en litigio, y se haya dedicado a hacer declaraciones altisonantes contra los gobiernos de México, El Salvador, Costa Rica y otros, a los que acusó de “sabotear el proceso de unidad centroamericana y lesionar los derechos soberanos de Nicaragua”.Lo cierto es que la resolución de la OEA fue aprobada por una abrumadora mayoría de 22 países, contra 3 negativas (Nicaragua, Cuba y Venezuela), y que incluso Bolivia, tradicional aliado de sus socios del Alba, prefirió ausentarse de la votación. Así de evidente sería para los países americanos el acto de Ortega de crear un conflicto con el vecino para usarlo en las elecciones de su país.Un procedimiento despreciable que juega con la soberanía del país y la convierte en instrumento de las aspiraciones desmedidas del jefe sandinista, costumbre de Ortega, que ya había utilizado contra Colombia reviviendo el litigio hace años clausurado alrededor de las islas de San Andrés y Providencia.El fallo del Tribunal de la Haya refrenda la resolución de la OEA que tanto atacó Ortega, pues ordena a los nicaragüenses retirar sus Fuerzas Armadas y garantiza el derecho de Costa Rica a la libre navegación, al comercio y a los servicios turísticos en el río San Juan. Para guardar las apariencias, Daniel Ortega manifestó que acataría el fallo de La Haya, porque según él “reconoce la soberanía de Nicaragua sobre el río San Juan”, asunto que Costa Rica nunca disputó.Este déspota populista pretende utilizar el nacionalismo cerril para perpetuarse en el poder. Como lo han hecho todos los dictadores en diversas épocas, desde Adolfo Hitler vociferando sobre la “integración alemana” para desatar la Segunda Guerra Mundial, hasta el fanatizado Muamar el Gadafi aduciendo complots extranjeros contra la nación Libia, para justificar la masacre de su propio pueblo.Así Ortega, el más ramplón de los tiranuelos del bloque que conforma el Alba, utiliza la amenaza armada contra un país de tradición pacífica como Costa Rica, que ni siquiera posee fuerzas armadas, y todo ello para tratar de subir en las encuestas electorales con miras a las próximas elecciones. Cuánto daño le hace este tipo de nacionalismos a América Latina.

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