Las salud de nuestros mares

Diciembre 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...cuando se mira hacia el Pacífico la pregunta es por qué con tales oportunidades que brinda el mar, ahí están las comunidades más pobres del país, las de menos desarrollo, con lo índices de desempleo más altos, sin alternativas para educarse ni para forjarse un futuro diferente. Si las políticas de conservación y proyección de las zonas costeras y marítimas no están beneficiando a quienes corresponde, entonces se están perdiendo recursos y esfuerzos"

Colombia pasó ‘raspando’ el examen sobre conservación y aprovechamiento de sus mares. El país no ha entendido el privilegio de contar con costas sobre los océanos Pacífico y Atlántico, ni cómo esa ventaja se debe traducir en bienestar para su población, o las posibilidades económicas y sociales que significa. La hecho hasta ahora es muy poco frente al potencial que representan nuestros mares para el desarrollo. Entre las 221 zonas analizadas en 150 países costeros, Colombia ocupa el puesto 122, y tiene un puntaje tres puntos por debajo del promedio mundial. En ese examen de la salud de los mares que hacen expertos en la conservación de la naturaleza, se analizan aspectos como la biodiversidad y limpieza de sus aguas, el sentido de pertenencia de los Estados y las comunidades, la protección costera, la provisión de alimentos, las oportunidades para la pesca artesanal, al almacenamiento de carbono, las posibilidades para el turismo y recreación, y en general como contribuyen al sustento y economía de sus países. Según el estudio, los mares colombianos tienen una salud aceptable, pero por sus condiciones geográficas y ambientales privilegiadas debería ser mejor. Al país le va bien en cuanto a las oportunidades que brinda. Por ejemplo, las condiciones para la pesca artesanal alcanzan 95 puntos, las de la biodiversidad llegan a 85, obtiene 82 en economía y sustento, 78 en aguas limpias, 74 en almacenamiento de carbono, 69 en protección costera y 60 en protección de las especies. Las cifras se ven bien. Pero cuando se mira hacia el Pacífico la pregunta es por qué con tales oportunidades que brinda el mar, ahí están las comunidades más pobres del país, las de menos desarrollo, con lo índices de desempleo más altos, sin alternativas para educarse ni para forjarse un futuro diferente. Si las políticas de conservación y proyección de las zonas costeras y marítimas no están beneficiando a quienes corresponde, entonces se están perdiendo recursos y esfuerzos.Las calificaciones ‘rajan’ a Colombia en aprovechamiento sostenible para el turismo y la recreación, con 39 puntos. Ello significa que un renglón al que se debería dar más importancia porque es sinónimo de empleo e ingresos para las comunidades, no atrae el interés del Estado. Peor aún es que con la riqueza de sus mares se reciba un puntaje de 33 en provisión de comida y 31 en productos naturales para beneficios de las comunidades costeras. Que la fuente de alimentos no aproveche a quienes viven en sus orillas es síntoma de que se está fallando.¿Cómo vanagloriarse de esos 1.650 kilómetros de litoral sobre el Atlántico y 1.350 kilómetros sobre el Pacífico cuando se desaprovechan de tal manera? Sí, tenemos una belleza natural que no se equipara con otra; somos ricos en fauna y flora marina, pero no los sabemos cuidar; ni obtenemos los beneficios que necesita ese 12% de la población que vive en nuestras costas. Ahí es donde deben centrarse los esfuerzos y políticas, en que haya un desarrollo sostenible, una relación armónica y una fuente de oportunidades en los mares colombianos.

VER COMENTARIOS
Columnistas