Las prioridades nacionales

Septiembre 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Superado por ahora el paro, lo que le corresponde al presidente Santos es asegurar que se cumplan los compromisos adquiridos con los manifestantes, no sin antes reconocer que la guerrilla infiltró la protesta y produjo desmanes como los ocurridos en Bogotá. Y tranquilizar a la opinión pública colombiana, que fue también sorprendida por estos acontecimientos".

En medio de la turbulencia producida por la explosión de paros en busca de reivindicaciones sociales y económicas, el presidente Juan Manuel Santos decidió dar un timonazo y renovó una parte importante de su Gabinete Ministerial. Es de esperar que el cambio, que también tiene su razón de ser en los resultados de una reciente encuesta, permita superar un momento difícil para la Nación y por supuesto para el Gobierno.En las últimas horas se conoció el acuerdo al que llegaron en Tunja los directivos del paro campesino en Cundinamarca, Boyacá y Nariño, luego de una intensa negociación en la cual el Gobierno adquirió compromisos importantes, entre los que se cuenta el cumplimiento de acuerdos anteriores. Aunque los dirigentes se negaron a asistir al encuentro propuesto para crear un pacto nacional por la agricultura propuesto hace unos días por el presidente Santos, se espera que el convenio termine lo que se constituyó en el eje de la protesta que hasta ahora lleva 21 días y ha causado serios traumatismos.Igual situación parece producirse en los departamentos de Huila, Risaralda y el Cauca, aunque está pendiente la situación en el Meta. Como pasó también con los camioneros que hace pocos días declararon el cese de su movilización, el Gobierno adquirió una gran variedad de compromisos para responder a las causas de una protesta que sin duda tomó por sorpresa a las autoridades y al país en general. Y cambió de manera dramática el rumbo de los acontecimientos, centrado en los diálogos de La Habana, en las exigencias de las Farc y en las propuestas de cambio en las normas para permitir la consulta popular sobre el acuerdo que se logre. Superado por ahora el paro, lo que le corresponde al presidente Santos es asegurar que se cumplan los compromisos adquiridos con los manifestantes, no sin antes reconocer que la guerrilla infiltró la protesta y produjo desmanes como los ocurridos en Bogotá. Y tranquilizar a la opinión pública colombiana, que fue también sorprendida por estos acontecimientos. Porque es innegable que la caída vertical del respaldo al Presidente, medido en la encuesta bimensual de la firma Gallup, indica el grado de inconformidad que existe en Colombia sobre la manera en que se conducen los asuntos nacionales. Sumada a los estragos del paro, los resultados de esa encuesta llevaron al presidente Santos a reacomodar su gabinete, enviando un mensaje que pretende anunciar el viraje en la manera de enfrentar los problemas nacionales. Sin adelantar juicios sobre esa decisión, ahora es necesario esperar a que produzcan los resultados que anunció el Primer Mandatario. Espera que no podrá ser larga porque los problemas son de veras apremiantes.Más allá de consideraciones políticas de corto plazo y de cálculos egoístas, lo que los colombianos están reclamando es que se escuche su opinión para sintonizar la acción oficial con las verdaderas necesidades de la Nación. Y que se replanteen las prioridades, para evitar que la obsesión por firmar un acuerdo con las Farc impida atender como corresponde las causas que produjeron la protesta social más grande de los últimos tiempos en Colombia.

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