Las cumbres en Cali

Abril 27, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...los afanes no permitieron una comunicación más directa de los señores ministros, los magistrados y generales que llegaron de Bogotá. Ni fue posible que escucharan las voces de quienes viven en Cali y padecen el asedio de la delincuencia común".

En las últimas semanas, y luego de los reclamos insistentes de la ciudadanía por la inseguridad que se vive en Cali, llegaron a la ciudad importantes funcionarios del Gobierno Nacional para reunirse con las autoridades municipales, analizar la situación y buscar soluciones. Pueda ser que ahora se logre reducir la desconfianza y la sensación de desprotección que afecta a los habitantes de la capital vallecaucana. Hace diez día vino el Ministro del Interior y la Justicia acompañado de representantes de la Rama Judicial. Tanto el alcalde, Jorge Iván Ospina, como el comandante de la Policía Metropolitana, general Miguel Angel Bojacá, expusieron sus puntos de vista sobre los factores de mayor incidencia en el problema. Mientras el Burgomaestre se refirió al mal estado en que se encuentra el Palacio de Justicia y la falta de fiscales, el Comandante de la Policía habló del grave daño que causa la impunidad producida por la libertad que se le otorga a la mayoría de los detenidos por hechos delictuosos y las dificultades que genera el que no haya suficientes funcionarios judiciales para atender . Para enfrentar esos problemas el ministro Germán Vargas anunció el giro de los $30.000 millones que faltan para dar al servicio el Palacio Pedro Elías Serrano y devolverles un sitio decente a los jueces y fiscales desparramados por la ciudad y muchos de ellos en condiciones incómodas, desde hace tres años. En cuanto al nombramiento de los fiscales, los funcionarios venidos de Bogotá expresaron las dificultades existentes para llenar las vacantes, causadas por un fallo de la Corte Constitucional. Así quedó en la mitad la solución que esperaban los caleños del Gobierno Nacional sobre un asunto vital para la tranquilidad de la ciudad.Por su parte, el Ministro de la Defensa y algunos mandos de la Fuerza Pública llegaron el pasado lunes a la escuela Marco Fidel Suárez, y a puerta cerrada se reunieron con las autoridades locales durante algunas horas. Diez puntos salieron de esa cumbre, que van desde la creación de un comité antiterrorista hasta el ofrecimiento de recompensas por tenebrosos delincuentes y por la entrega de armas. En la despedida de los altos funcionarios también se habló de aumentar el pie de fuerza de la Policía, de intensificar su presencia en los barrios con mayores índices de homicidios y de ampliar las investigaciones sobre el delito en Cali.A grandes rasgos, esa fue la respuesta que las dos cumbres le dieron al clamor ciudadano. Infortunadamente, los afanes no permitieron una comunicación más directa de los señores ministros, los magistrados y generales que llegaron de Bogotá. Ni fue posible que escucharan las voces de quienes viven en Cali y padecen el asedio de la delincuencia común. Ese roce con la ciudadanía hubiera ayudado a reducir la sensación de inseguridad e impotencia que afecta a los caleños. Si bien se nota una mayor presencia de la Fuerza Pública y una reducción en los hechos criminales, no habría sobrado el que los invitados y las autoridades locales se tomaran un tiempo para escuchar a la gente y tratar de disipar sus temores ante la arremetida de la inseguridad. Será en otra ocasión.

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