La verdad y la Salud

La verdad y la Salud

Enero 12, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Hay entonces una gran contaste entre lo que opina la OMS y lo que viven los usuarios del servicio de salud en nuestro país. Y ni hablar del comentario de la revista Internacional Living, que sólo les recomienda a los extranjeros nuestro sistema de salud sin entrar a analizar lo que significa ese servicio para los colombianos.

Luego de declarar la salud como Derecho Fundamental, las leyes y las acciones contra la ya crónica crisis del sector parecen no ser suficientes para terminarla. Y demandan que se hable con sinceridad sobre el estado real del Sistema y sobre la forma en que serán resueltos los nudos gordianos que afectan la prestación de ese vital servicio público.Como lo reseñaron los medios de comunicación, una revista especializada en información para quienes quieren vivir en el exterior calificó al sistema de salud de Colombia como el tercero en el mundo. Alaba International Living la calidad de los procedimientos médicos, su precio cómodo según los estándares internacionales y el que la mitad de los 43 hospitales más importantes de Latinoamérica están en nuestro país, varios de ellos con acreditación internacional. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud lo ubica en el puesto 22 entre 191 países.La otra cara del asunto la muestra el crecimiento de la cartera del sistema, que asciende ya a siete billones de pesos, a lo cual deben sumarse los tres billones que el Gobierno le ha inyectado para tratar de resolver el déficit que golpea en especial a algunas EPS y a muchas de las IPS del sector público. Pese a los notables esfuerzos del Ministerio de Salud por darle claridad a las cifras y una mejor orientación al uso de los recursos, la realidad no es la mejor.El resultado es más preocupante de lo que se quiere presentar. Sin duda, el que el 98% de la población tenga acceso a la salud es un gran logro. Pero, según la Superintendencia de Salud, los indicadores de calidad en la atención que ofrecen las EPS en varios ramos del servicio dejan mucho que desear. Y ya es costumbre inveterada el que los ciudadanos tengan que recurrir a la tutela para lograr que sus problemas sean atendidos, aunque en muchas ocasiones sea tarde para impedir desenlaces fatales.Los problemas para quienes deben recurrir al sistema y no poseen servicios de salud prepagada son abundantes. Los usuarios se quejan de las dificultades para la atención en consulta externa de medicina general, para el suministro de medicamentos y el acceso a los médicos especialistas. De la otra parte puede decirse que la amplitud de la legislación hace que se deban ofrecer servicios complejos y de gran costo sin que el sistema tenga la capacidad de atender lo que puede ser una demanda ilimitada que no alcanza a ser sufragada por los aportes ni por el presupuesto público.Hay entonces una gran contaste entre lo que opina la OMS y lo que viven los usuarios del servicio de salud en nuestro país. Y ni hablar del comentario de la revista Internacional Living, que sólo les recomienda a los extranjeros nuestro sistema de salud sin entrar a analizar lo que significa ese servicio para los colombianos. Por eso, más allá de las polémicas y los desmentidos, lo que se requiere es descubrir el verdadero estado del sistema. Y definir hasta dónde puede llegar la atención, con lo cual se evitará que las promesas se conviertan en frustraciones para millones de usuarios.

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